El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Fejo, reveló este lunes que se han reiniciado las conversaciones de su partido con Vox sobre dos gobiernos en Extremadura y Aragón tras una “larga llamada telefónica” el domingo con el líder de extrema derecha Santiago Abascal. “Se puede abrir una fórmula que haga posible este acuerdo”, argumentó en una entrevista con Onda Cero, explicando en la entrevista que la dirección del PPP había tomado las riendas de las negociaciones, ante la posibilidad de que una derrota condujera a otras elecciones.
En una entrevista con Onda Cero, Feijóo ha explicado que el Partido Popular ha aprobado un “documento marco” que establece el “blanco y negro” como el “marco de juego” en el que el partido “respetará los resultados de las urnas”. Admitió que Extremadura y Aragón habían conseguido “muy buenos resultados”, pero que no era suficiente: “No tenemos mayoría absoluta y necesitamos un acuerdo estable con Vox”.
Los dirigentes del PP han echado la culpa del fracaso de las negociaciones entre el PP y Vox, especialmente en Extremadura, a Abascal. “Si la prioridad de Vox es meter a Sánchez en la oposición o hacer imposible que gobierne el Gobierno del PP, entonces debe responder”, aseguró.
Vox lleva semanas sin devolver llamadas del Partido Popular de Extremadura, a pesar de los llamamientos públicos de la presidenta María Guardiola. Aragorn guardó silencio.
En este contexto, Feijiao desveló que mantuvo este domingo una “larga conversación” con Santiago Abascal que resultó “fructífera y esclarecedora”. El contacto, que se ha producido por teléfono y ha durado “una hora”, tenía como objetivo “descomponer el ruido permanente que afecta a PP y Vox”.
“Me niego a que el ruido influya” en la elección de Pedro Sánchez, afirmó. “Eso sería imprudente”, añadió. “En la medida en que le corresponde al BJP, no socavaremos el resultado de las urnas”, afirmó.
Feijóo también aseguró que no se han incumplido las promesas que hizo en el congreso para ser reelegido presidente del PP en julio de 2025, afirmando que no tiene intención de gobernar con Vox. “Mantengo lo que dije”, dijo. Ha reiterado que “quiero gobernar solo porque es bueno para el país” para conseguir que “en España no funcionen las coaliciones”.
Eso sí, añadió: “Lo dije e insisto: no me desvincularé de Vox”. El líder del Partido Popular subrayó que esto estaba condicionado a que los Abbaskar “retiraran formalmente su exigencia de entrar en autogobierno” y volvió a señalar la responsabilidad de la extrema derecha: “Entiendo que no pueden votar ‘no’, pero esto es responsabilidad de Vox”.
Gamarra: “La dirección participará en las negociaciones”
Esa misma mañana, Cuca Gamarra, vicesecretaria de Reconstrucción Institucional del Partido Popular, confirmó que la dirección nacional de Feijiao se ha hecho cargo de las negociaciones entre Extremadura y Aragón con Vox, que se llevarán a cabo de forma conjunta, y afirmó que el objetivo es evitar que se repitan elecciones.
“La dirección participará en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragón para facilitar acuerdos que las adapten a las posiciones nacionales del partido y aseguren su coherencia”, dijo Gamarra en rueda de prensa. “No nos involucraremos en la dinámica de presión pública ni la convertiremos en un intercambio de titulares y tuits”, advirtió.
“No permaneceremos indiferentes ante la repetición de elecciones”, afirmó Gamarra, asegurando que la dirección de Fejo estuvo “consciente” de estos diálogos “desde el principio” y que los “representantes nacionales” en la mesa de negociación buscaron “tres objetivos”: “contribuir al acuerdo”, “ajustarse al marco establecido a nivel nacional” y “asegurar que el acuerdo sea mutuamente consistente”.
En el documento de negociación aprobado por la dirección, el Partido Popular se comprometió a que, elección tras elección, los españoles “expresarán claramente su rechazo al actual gobierno de Pedro Sánchez y su voluntad de abrir una nueva etapa política en España”. “Si la gente está haciendo su parte, nosotros tenemos la obligación de hacer la nuestra”, afirmó.
Según el Partido Popular, la concreción del acuerdo debe guiarse por el “equilibrio”, recuperando así los principios de representación democrática “despilfarrados en los últimos años” por Pedro Sánchez y sus socios. Por ello, se dijo comprometido con “un sistema de diálogo y consenso que rompa con el chantaje político y los privilegios injustificados”.
El respeto a la ley “incluye el respeto al reparto de competencias existente en España”, señaló el PP. “Estos acuerdos se limitarán a las medidas que cada Gobierno pueda tomar legalmente”, añadió.
El documento también menciona la necesidad de construir más viviendas, luchar contra las ocupaciones ilegales y revertir “la exacerbación de la inseguridad ciudadana”, al tiempo que expresa su oposición a “las políticas climáticas que destruyen puestos de trabajo, encarecen la energía y expulsan a la industria” y se compromete a defender todo el mix energético, incluida la energía nuclear, a nivel regional.