Madrid, 21 de marzo (Medios europeos)-
Las autoridades estadounidenses anunciaron el viernes su decisión de levantar las sanciones al petróleo iraní enviado debido al aumento de los precios del combustible provocado por la guerra en Oriente Medio, incluido el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia que autoriza la compra y venta de productos derivados del petróleo crudo iraní del viernes al domingo 19 de abril, “para su envío a partir del 20 de marzo”.
Tras conocer la noticia, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, explicó en redes sociales que se trataba de una autorización “de corto plazo” con un “alcance muy específico” que permitiría liberar 140 millones de barriles de petróleo.
Por ello, el ministro de Finanzas aseguró que el levantamiento temporal de las sanciones se limitaría “estrictamente” sólo al petróleo que ya está en tránsito y no permitiría “nuevas compras o producción”, señalando que Irán “tendrá dificultades para obtener los ingresos generados”.
“Utilizaremos el petróleo iraní contra Teherán para mantener los precios bajos”, subrayó Bessant, subrayando que la decisión formaba parte de los esfuerzos de la Casa Blanca para introducir “unos 440 millones de barriles” de petróleo en el mercado mundial de crudo.
Bessant ya había sugerido el jueves que el Consejo Ejecutivo norteamericano estaba considerando la posibilidad de poner fin temporalmente a las sanciones al crudo iraní, una decisión que fue criticada al día siguiente por el portavoz del Ministerio de Petróleo iraní, Saman Ghodousi. Un portavoz iraní dijo en las redes sociales: “Actualmente, Irán casi no tiene reservas de petróleo crudo o excedentes para abastecer otros mercados internacionales”.
La decisión se produce en medio de un aumento general de los precios del petróleo crudo tras la ofensiva del 28 de febrero de Estados Unidos e Israel contra Irán. La República Islámica ha respondido a los barcos que pasan por el Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que fluye aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo del mundo.