FGDND4LMZJNMZGAKUCJHA6PVWY.jpg

España se ha negado a apoyar la acción militar estadounidense e israelí contra Irán y se ha distanciado de las posiciones adoptadas por Francia, Alemania y Gran Bretaña, que han expresado su disposición a tomar incluso “acciones ofensivas proporcionadas” en respuesta a los ataques de Teherán contra países del Golfo Pérsico y Chipre. “Cada país toma sus propias decisiones en política exterior. España tiene una posición muy clara: la voz europea debe ser equilibrada y moderada en este momento, trabajando para desescalar la situación y volver a la mesa de negociaciones”, dijo este lunes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Álvarez. Insistió: “La lógica de violencia que vemos sólo puede conducir a una espiral de violencia y acción militar unilateral que viola la Carta de las Naciones Unidas y no tiene objetivos claros más que cualquier acción colectiva. Europa debe defender el derecho internacional, la desescalada y la negociación”.

El ministro condenó los ataques “absolutamente injustos” de Irán contra los países del Golfo Pérsico, especialmente Chipre, que ostenta la presidencia rotatoria de la UE esta legislatura, y expresó “todo el apoyo y solidaridad” a Chipre. Pero optó por responder diplomáticamente a los ataques: convocó al embajador iraní en Madrid, Reza Zabib, para expresarle su “rechazo y condena” a los ataques, que exigió detener de inmediato y le recordó que también ponen en peligro a 30.000 españoles en la región.

Como explicó la secretaria de Defensa, Margarita Robles, la negativa de España a dar apoyo militar a los ataques contra Irán llevó al Pentágono a retirar una decena de aviones cisterna KC-135 desplegados en las bases de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz) para abastecer de combustible a sus cazabombarderos en el aire. Tras asegurar “categóricamente” que España no prestó ningún tipo de ayuda para los ataques contra Irán, Robles explicó que el acuerdo de cooperación con Estados Unidos, que sirve de paraguas protector a la presencia militar estadounidense en España, “debe operar en el marco de la legalidad internacional” y que lo que está sucediendo actualmente son acciones unilaterales sin el apoyo de organismos multilaterales como Naciones Unidas, la OTAN o la Unión Europea. “La base no brindará apoyo a menos que sea necesario desde una perspectiva humanitaria. El tratado no se aplica hasta que se alcance una resolución”, insistió.

Robles supuso que Washington estaba al tanto de la decisión de España y por ello envió los aviones de suministros de Morón a otras bases europeas. “Está claro que los petroleros no tomaron ni tomarán ninguna acción en apoyo (de un ataque a Irán). Puede ser por esta razón que el ejército estadounidense tomó la decisión soberana de llevarlos a otras bases”, concluyó.

Esta posición es coherente con el hecho informado por El País de que dos destructores con base en la base de Rota (Cádiz) están desplegados en el Mediterráneo Oriental para reforzar las defensas de Israel contra los ataques con misiles balísticos lanzados por Irán en represalia. A diferencia de los aviones, los barcos pueden estar meses lejos de su base principal y recibir pedidos mientras navegan, por lo que no hay posibilidad de que España los vete.

Respecto a la situación de los más de un millar de militares españoles desplegados en la zona (casi 700 en Líbano, 275 en Irak, 150 en Turquía), la ministra ha explicado que se encuentran todos bien y tomando todas las medidas “de precaución, cautela y seguridad”. Añadió que la primera fuerza, parte de la Misión de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL), pasó la noche “en búnkeres” y se dispararon cohetes y proyectiles de artillería entre sí antes de que se reanudaran las hostilidades entre Israel y la milicia chiita Hezbollah.

La noticia de que el Gobierno español se ha negado a renunciar al uso de las bases llega después de que Francia, Gran Bretaña y Alemania abrieran la puerta a una “acción defensiva apropiada” contra Irán para proteger sus intereses en Oriente Medio. Los líderes de los tres países europeos advirtieron al régimen iraní que detuviera sus “ataques indiscriminados” en la región y acordaron coordinarse con Estados Unidos para contrarrestar la amenaza.

Referencia

About The Author