El MINISTERIO de Energía y Recursos Minerales (ESDM) tiene como objetivo que la política obligatoria de mezclar bioetanol con gasóleo (BBM) se implemente a más tardar en 2028. Este paso es parte de los esfuerzos del gobierno para reducir la dependencia de las importaciones de petróleo, que aún son altas.
La directora general de Energías Nuevas, Renovables y Conservación de Energía (EBTKE), ESDM, Eniya Listiani Dewi, dijo que las importaciones de gasolina de Indonesia alcanzan actualmente los 22,8 millones de kilolitros. Mientras tanto, la producción nacional ronda los 13,84 millones de kilolitros. “Si se puede mezclar un 5 por ciento de etanol con gasolina, entonces se puede sustituir el 5 por ciento de las importaciones”, dijo Eniya en una reunión de trabajo con la Comisión XII de la Cámara de Representantes, el martes 11 de noviembre de 2025.
Según Eniya, las regulaciones relativas al bioetanol obligatorio han estado vigentes desde 2008 a través del Reglamento Número 32 del Ministro de Energía y Recursos Minerales de 2008. Este reglamento apunta a una mezcla de 1 por ciento de etanol y esto aumentará al 5 por ciento en 2029. Estas disposiciones luego se actualizaron a través del Reglamento Número 12 del Ministro de Energía y Recursos Minerales de 2014 y Número 12 de 2015, pero la implementación no ha sido óptima debido a varios obstáculos en el campo.
Para acelerar la implementación, dijo Eniya, el Ministerio de Energía y Recursos Minerales está presionando para una prueba de mercado a partir de 2023. Pertamina vende actualmente gasolina mezclada con etanol al 5 por ciento bajo la marca Green 95 en 146 gasolineras repartidas en Jabodetabek, Java Central, Java Oriental, Bandung y Yogyakarta.
“La eliminación gradual obligatoria del etanol se describirá con más detalle en una decisión ministerial como resultado del Reglamento número 4 del Ministro de Energía y Recursos Minerales de 2025. Nuestro objetivo es que el E10 se implemente en 2028, o antes si la infraestructura y la preparación del suministro lo permiten”, dijo Eniya.
Aun así, admitió que la implementación de este programa aún enfrenta una serie de desafíos. Estos incluyen la disponibilidad de materias primas, incentivos limitados, fluctuaciones en los precios del aceite vegetal, así como cuestiones ambientales como la deforestación. Además, la infraestructura para la producción y distribución de bioetanol, incluidas las instalaciones de almacenamiento en terminales de combustible y el transporte marítimo, tampoco está completamente lista.
Desde una perspectiva tecnológica, la industria del bioetanol requiere de un sistema eficiente y costes de producción competitivos para no competir directamente con las necesidades alimentarias. “También debemos prestar atención a la dinámica del mercado global, incluidas las políticas de sostenibilidad y las barreras comerciales entre países”, dijo Eniya.
Destacó que el gobierno continuará desarrollando sinergias entre agencias y actores de la industria para que el programa de biocombustibles pueda funcionar de manera sostenible. “La implementación de la obligatoriedad del etanol debe considerar aspectos económicos, ambientales y de preparación tecnológica en su conjunto”, afirmó.