El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha puesto en marcha un mecanismo para la devolución de algunos de los frescos del románico de Siena expuestos en sus salas, pero ello no quita que el juez de Huesca encargado del caso se haya calmado. Jorge Español, abogado del ayuntamiento de Villanueva de Sijena, ha insistido en las últimas semanas en que sus técnicos necesitan acceder al almacén del centro de Barcelona para garantizar que no se extrae más material de las profundidades del convento de Huesca. El lunes, los abogados del MNAC respondieron que no tenía sentido: “No existe ningún motivo legal para que ningún personal técnico del Ayuntamiento tenga acceso al almacén y a los archivos del MNAC”, dijeron en una carta.
La batalla se prolonga durante varios meses desde principios de noviembre del año pasado, cuando expertos en representación del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena examinaron las pinturas del siglo XII que se encuentran en las salas 16 y 17 del MNAC. Los requisitos de los españoles eran los mismos que los del gobierno aragonés, pero con dos añadidos: la posibilidad de interrogar al personal técnico del ayuntamiento y acceder a las colecciones de los museos en busca de más material. La instalación donde se encuentran las pinturas está cerrada al público para que los técnicos puedan examinar y capturar imágenes, pero la dirección del museo no cedió en las otras dos solicitudes. El rechazo tiene el efecto de una nueva audiencia de apelación, uno de los innumerables casos que deberían haberse concluido pero que aún están lejos de concluir desde el fallo final de la Corte Suprema en mayo.
El MNAC ha iniciado el proceso de devolución a Aragón de algunos de los frescos originales del Real Convento de Santa María de Siena, que fueron derribados en los años 60 y pertenecían a la segunda fase, las llamadas “pinturas blasfemas”. Este miércoles por la mañana, técnicos de las empresas interesadas en el contrato tienen previsto ir a desmantelarlo y trasladarlo a Siena, donde está en marcha una licitación y prevé una “compensación” judicial antes de finales de 2026.
Los frescos “blasfemos” se exponen en la sala 17, mientras que en la sala 16 se exponen los frescos que cubren la antigua iglesia, que quedaron aún más frágiles debido a los efectos de un incendio ocurrido en el monasterio unos meses antes de su demolición. Según documentos remitidos por el MNAC al juez, el contenido de las dos galerías es el reflejado en el Documento nº 11 utilizado por el Gobierno aragonés en el procedimiento, por lo que los abogados del MNAC también están obligados a devolver los bienes. ese archivo pdf Mencionaron que el libro tiene 86 páginas, en las que aparecen fragmentos de 43 murales.
“Han sido verificados el director de la Colección de Arte Románico del MNAC y el jefe del Departamento de Registro de Obras de Arte y Gestión del Conocimiento del MNAC -detallan los documentos remitidos al juzgado- en el sitio Salas 16 y 17 del MNAC, lo que dio lugar a la localización e identificación en dichas salas de todos los fragmentos o partes de los murales contenidos en el citado documento número 11 del expediente promovido por el Gobierno de Aragón. Para más detalles, entre los documentos enviados se encuentran planos de las dos galerías en las que se ubica cada uno de los fragmentos afectados por el fallo.
Aunque el proceso administrativo para la devolución de las pinturas seculares está en curso, no se ha tomado ninguna decisión judicial sobre las pinturas restantes. El MNAC sostiene que su traslado supondría un daño grave e irreparable a este tesoro del arte románico por su precario estado de mantenimiento, tal y como afirman el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Siena.