Elena Candia (Mondoñedo, 1978) se ha convertido en la alcaldesa de Lugo, la cuarta alcaldesa de esta legislatura y la primera alcaldesa del Partido Popular en los últimos 27 años. Las llaves de su gobierno le fueron entregadas por la socialista traidora María Reigosa, número 11 de la lista socialdemócrata. Pablo Permuy fue uno de los tres diputados socialistas que fallecieron el año pasado, incluida la diputada Paula Alvarellos, que la sucedió como diputada tras la muerte de Pablo Permuy. Candia forma parte del comité ejecutivo nacional del partido, que el propio Feyo diseñó. Tras su nombramiento, deberá dimitir como vicepresidenta del Parlamento gallego. Ella tomó el relevo, acompañada sólo por ella misma: el PSdeG y el BNG abandonaron el pleno tras la votación y recibieron una gran ovación de los cientos de vecinos reunidos frente al ayuntamiento.
En su intervención al inicio del debate, Candia acusó a los partidos socialistas y nacionalistas de no gobernar “eficaz, eficiente y transparentemente” y enumeró algunos de los motivos por los que los trece firmantes de la moción creían que “Lugo merece un cambio”, un Gobierno que “vele por los trabajadores” y pueda poner en marcha “proyectos estratégicos”.
Como ya había hecho antes en la puerta del ayuntamiento, Fernández lamentó haber presentado una moción basada en “el sufrimiento y la ausencia”, en alusión a la muerte de tres personas de su grupo que permitieron la entrada a Regosa. “Es una falta de dignidad intentar transformar este dolor en una oportunidad política”. Aun así, añadió dos bases para la estrategia política: “tragedia” y “traición”, basadas en un conversionismo “moralmente inaceptable”.
Se suponía que la traidora sería la siguiente en hablar, pero ella se retiró entre murmullos de sorpresa y desaprobación. El teniente de alcalde, el nacionalista Rubén Arroxo, definió la iniciativa como un “golpe municipal” y finalizó su discurso ante Milán Astre con el “Vencerás, pero no convencerás” de Unamuno.
Tras la intervención de los portavoces de PSdeG y PP, comenzó la votación, nominalmente por orden alfabético. El primero en darle la razón a Candia fue su número dos, Antonio Amejide. Este hombre fue elegido alcalde por 13 votos a 12.
“Manos arriba, esto es un robo”
A las 12 de la mañana se inició la sesión plenaria y se formuló la antigua moción. Hace una hora, la plataforma convocó a cientos de personas La transfiguración no lo es, la democracia sí. Se reunieron frente al ayuntamiento para expresar su rechazo a la moción de censura. “Candia, vamos, que Lugo no está en venta” o “Para la mafia tenemos a Regosa”, fueron algunas de las consignas coreadas.
Fernández y Aroxo salieron al balcón a saludarlos, fueron aplaudidos por los vecinos que ocupaban la plaza y sus gritos llegaron hasta la sala de conferencias. Durante ese tiempo, los representantes del Partido Popular -encabezados por la número dos del partido en Galicia, Paula Prado- mantuvieron cierta cautela bajo los soportales del ayuntamiento, sin apenas ver a ningún diputado acercarse a las puertas, aunque -junto a Regoza- fueron los primeros en entrar en el hemiciclo.
Esta vez, el espacio permanece cerrado a los opositores y partidarios de la moción. Cuando quisieron entrar, se encontraron con que la sala ya estaba llena de muchos medios oficiales.