Para 2026, la oficina tributaria reforzará los controles sobre los sectores considerados “particularmente vulnerables al fraude fiscal”, incluidos los negocios inmobiliario, de construcción, de comercio electrónico y de hidrocarburos. El seguimiento reforzado se enmarca en las directrices del plan anual de control tributario y aduanero publicado este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Según el documento, el Tesoro espera “aprovechar la mayor disponibilidad de información financiera de los bancos, plataformas digitales y sistemas de pago” para descubrir ingresos y activos ocultos y combatir el fraude económico y fiscal clandestino en las actividades empresariales.
Además de controlar el uso de estructuras corporativas diseñadas para reducir artificialmente los impuestos, la oficina tributaria intensificará las acciones contra las multinacionales, las grandes empresas y los individuos que poseen activos relevantes.
Detectar fraude
Una de las principales novedades del programa es el uso intensivo de nueva información financiera. En el marco de la directiva europea DAC7, a los datos ya recibidos por las autoridades tributarias sobre pagos transfronterizos y ventas en plataformas digitales se añadirán nuevas declaraciones informativas del sector financiero.
Entre otras cosas, Hacienda dispondrá de información mensual sobre los pagos realizados por empresarios y profesionales mediante tarjetas bancarias, así como datos actualizados sobre la titularidad de las cuentas bancarias. El objetivo es descubrir posibles actividades económicas ocultas, el uso de empresas fantasma o esquemas de fraude del IVA.
La oficina de impuestos también reforzará los controles sobre el uso de cuentas por parte de entidades financieras digitales, los llamados neobancos, que pueden usarse para ocultar ingresos o activos en el extranjero.
Centrarse en el mercado inmobiliario
En el contexto de un mercado revitalizado tras años de atonía, uno de los ámbitos prioritarios será el sector inmobiliario. Hacienda prevé reforzar las acciones de control y prevención del fraude en todas las fases del negocio: desde la promoción y construcción hasta la comercialización, la agencia y el arrendamiento de inmuebles.
Esta inspección se centrará en riesgos comunes en la industria, como la retención inadecuada de gastos financieros y el abuso de subcontratistas. También se controlará la correcta valoración del inmueble objeto de transmisión, especialmente cuando se trate de entidades relacionadas o de estructuras societarias complejas.
En el ámbito del alquiler, la Agencia Tributaria reforzará las inspecciones de declaraciones y declaraciones, prestando especial atención a los mercados de alquiler y alquiler turístico gestionados a través de plataformas digitales. El objetivo es detectar alquileres no declarados o fórmulas utilizadas para disfrazar apartamentos turísticos como alquileres de temporada o vivienda habitual.
Asimismo, Hacienda seguirá controlando el régimen fiscal de las sociedades de inversión inmobiliaria (socimi) cotizadas y de las plusvalías obtenidas por no residentes que realicen negocios inmobiliarios en España.
Fortalecimiento del seguimiento de la industria de hidrocarburos
El plan también prevé intensificar las inspecciones de la industria de los hidrocarburos, que ha visto graves fraudes en el IVA descubiertos en los últimos años. Según Hacienda, las medidas recientes han reducido significativamente estas prácticas y la Agencia Tributaria tiene la intención de evitar que el fraude se extienda a otro personal del sistema tributario.
Para ello, se monitoreará estrictamente el funcionamiento de los depósitos fiscales y se endurecerán las condiciones para los propietarios de estas instalaciones, al tiempo que se verificará si los operadores inscritos en el registro de retiro de depósitos fiscales continúan cumpliendo con los requisitos para permanecer en este registro.
Creadores de Contenido: Control del Negocio Digital
El comercio electrónico seguirá siendo otra prioridad del plan. Hacienda analizará opciones que podrán utilizar las empresas que parezcan estar establecidas en la UE para modificar su IVA en las ventas realizadas a través de plataformas digitales.
También se mejorará la verificación fiscal de los creadores de contenidos en redes sociales, incluido el análisis de su residencia fiscal.
Al mismo tiempo, se reforzarán los controles a los contribuyentes que operen con criptomonedas y no declaren ingresos o ganancias provenientes de su posesión o transmisión. Para ello se utilizarán herramientas de análisis y trazabilidad basadas en la tecnología blockchain.
Economía sumergida y facturación irregular
El plan también contempla nuevas acciones para combatir la economía sumergida. La oficina de impuestos continuará visitando negocios para verificar su situación censal y fiscal, prestando especial atención a los negocios que no aceptan pagos con tarjeta.
Asimismo, el uso de herramientas informáticas capaces de identificar toda la cadena de fraude mejorará la detección de esquemas de facturación irregular. Estas redes suelen estar basadas en empresas sin actividad real que emiten facturas falsas para permitir deducciones indebidas del IVA o inflan cargos ficticios.
Más ayuda a los contribuyentes
Además de reforzar los controles, el plan también incluye una mejor asistencia al contribuyente. El Ministerio de Hacienda ampliará el uso de herramientas digitales como el “cibercenso”, que permite gestionar trámites relacionados con el lanzamiento o modificación de actividades económicas.
Además, se mejorarán los servicios presenciales y telefónicos incorporando personal dedicado e implementando un sistema de citas el mismo día siempre que haya espacio disponible.
En cuanto a los pagos, los contribuyentes también podrán pagar sus impuestos mediante tarjeta y teléfono en la oficina tributaria, sumándose a opciones ya existentes como la cuenta de débito o el pago a través de Bizum a través de sede electrónica o aplicación móvil.