Jonathan Moniz Alcaide, conocido como “El Piojo”, y su hermano Miguel Ángel, conocido como “El Negro”, ahora disfrutan de total libertad. Los Butronello, que protagonizaron en diciembre de 2020 una película sobre una fuga de la prisión de Valdemoro, vieron cómo el Tribunal Supremo rechazaba … Fueron condenados a 32 y 28 años de prisión respectivamente. El primero de ellos está considerado actualmente por los medios policiales, junto con Niño Juan, como el delincuente más codicioso de la Liga, ya que lleva dos meses prófugo tras fugarse del Madrid Tres. Fue detenido dos meses después en un espectacular operativo cuando intentaba escapar de un patrullero cerca de la Colonia Jardín (Latino). En cuanto a Negro, en mayo de 2021, apenas cinco meses después de su fuga, fue detenido en una estación de servicio de un centro comercial de Getafe.
Fuentes consultadas dijeron a ABC que tras su encarcelamiento (Pioho fue sacado de Madrid por su peligrosidad y acabó en la prisión de Teixeiro, en Galicia), fueron liberados en distintos momentos. Miguel Ángel, en mayo de 2024, y su hermano Jonathan, en julio del año pasado. Ambos hombres fueron declarados culpables y no fueron puestos bajo custodia. Lo que en realidad ocurrió es que el Tribunal Supremo anuló la dura sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Toledo en febrero de 2022. Dada la historia de violencia, el juicio se desarrolló en noviembre de 2021 bajo fuertes medidas de seguridad. No son simples aluniceros o butroneros comunes y corrientes; su agresión ha aumentado a medida que sus sentencias se han ampliado y los arrestos han llegado a decenas.
Inventaron una historia legendaria que tuvo lugar en el pueblo de Vento de la Punyal en Villaverde, que ya casi no existe. Cinco de los siete hermanos aparecen en la base de datos policial. De hecho, hay otro niño, Cruz, actualmente en tercer grado, que duerme en el Centro de Integración Social Canero Naval y que no pudo asistir a la fuga de Valdemoro hace cinco años, el 5 de diciembre de 2020, en plena pandemia.
El Piojo, que pasó por 50 controles entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, fue detenido en noviembre de 2018 y acusado, junto a Miguel Ángel, de cometer un robo en Córdoba. Las joyas que se llevaron valuadas en 500.000 euros (siempre sujetas a sentencia judicial) fueron recuperadas posteriormente. Además, cuando regresaban a su escondite en Sesenha (Toledo), tuvieron un encuentro a tiros con la Guardia Nacional. También han sido juzgados en Madrid, Parla y Getafe por hurto de vehículos y colocación de matrículas robadas en los coches.
No fueron los únicos golpes que se les atribuyó. Según la Audiencia Provincial, se desplazaron hasta Yunquela de Henares (Guadalajara) para robar en un comercio. Sometieron al guardia a punta de pistola, lo esposaron, le apuntaron con un arma y lo amenazaron con matarlo. Se llevaron teléfonos móviles, tablets, televisores y joyas. El guardia tuvo que dimitir porque padecía un trastorno psicológico, como un empleado de un negocio cordobés: no se atrevía a salir a la calle por miedo a ser agredido. El 22 de noviembre de 2018, la familia Moniz Alcaide fue detenida por la Guardia Nacional en Ontígora (Toledo), localidad donde residía Miguel Ángel, portando joyas que acababan de robar a dos empresarios cordobeses.
Tras 50 controles por parte de la Policía Nacional y la Guardia Civil, fue detenido en noviembre de 2018 y acusado, junto a Miguel Ángel, de cometer un atraco en Córdoba
El abogado defensor Emilio Rodríguez Marqueta apeló el fallo ante la Corte Suprema. Dijo que hubo “violaciones de derechos fundamentales, falta de garantías procesales y ocultación de algunos datos” en la investigación.
Ahora, la policía está alerta para ver si los hermanos se ven involucrados en otro conflicto. El Piojo fue también el “amo” de una generación de delincuentes que vivían en la comarca de Orcasitas (Usera). Era pareja de Jezabel Herrero Pernía, alias “Tata”, y estaba vinculada a dichos delitos. Anteriormente estuvo con Iván Bocero Vargas, quien fue encarcelado por apuñalar seis veces a un policía fuera de servicio. Tiene un hijo de 21 años, Miguelito, que también ha sido detenido varias veces. El joven, apodado “Piojín”, consideraba a Jonathan su padrastro. Fue perseguido por el Grupo de Delincuencia Organizada de la Comandancia de la Guardia Civil en el marco de la Operación Cerbero Shaguar, cuando manipuló un inhibidor para sustraer un todoterreno Range Rover. Eso fue el pasado mes de abril. Tras su liberación, el martes 13 de agosto, él y su madre asaltaron una óptica cerca de Salamanca.
Al ser sorprendido, inició una persecución por los tejados hasta que lo atraparon y le robaron 150 vasos. Tata tiene un hermano que también tiene historia, apodado Tato. Ese día los acompañó por la calle Castro su medio hermano Francisco Pedraza Herrero (apodado “Paquito”). Se cree que es el líder de una banda que fue detenido a finales de abril del año pasado por la Unidad 21 de la Policía Judicial de Madrid y la Unidad Central de Tráfico Ilegal de Vehículos de Udico.