Paquita (79), que trabajaba medio trabajo como cocinera para un marqués en Londres, está de regreso en Móstoles, exprimiendo una tercera vida joven a la vida que ama en España. En esta nueva etapa, recurre a las “primeras citas” para encontrar un compañero de aventuras. jubilados … Revolucionó el restaurante del amor de Mediaset, derrochando humor y energía e impresionando a su cita tocando las inseparables castañuelas para darle la bienvenida.
Cenó con Pablo (89), quien siguió repitiendo espectáculo luego de que fracasara su primera cita con Josefina en septiembre pasado. Regresa a casa tranquilo y sin novia, ya que su pretendiente vive en Vallecas, una distancia que considera insalvable a su edad. Por ello, el dibujante jubilado de Móstoles se mostró encantado al saber que un equipo liderado por Carlos Sobera le había emparejado esta vez con una mujer que vivía en la misma ciudad que él. «Siempre les dije que quería una mujer de Móstoles. “De esta manera no tendremos que ir a ninguna parte”, admitió.
Superado el obstáculo más importante, el soltero madrileño mostró todos sus encantos y conquistó a Paquita, a quien ya gustaba físicamente. “Tiene unos ojos preciosos”, señaló.
Pablo, por su parte, también causó una gran primera impresión al chef jubilado. Le gusta que “al menos esté cuidado, no abandonado”, tal y como comentó en Total tras encontrarse con él en el bar del restaurante. Se sintió un poco decepcionado cuando descubrió que su cita era diez años mayor que él, pero la otra parte le regaló algo muy especial: un espejo pintado a mano para sumar puntos.
Esos detalles y una linda conversación fueron suficientes para que Paquita lo intentara. Mientras tanto, Pablo escuchaba fascinado mientras ella hablaba de su vida en Inglaterra. “Me gustó su forma de ser. No esperaba que esta señora fuera una persona así. “Era muy amable, muy amigable”, comentó en privado.
El beso interrumpió el deseo de Paquita de tener una segunda cita
No hay duda de que Pablo ha encontrado a la mujer que busca. Paquita no sólo cumplió con el primer y principal requisito de vivir en Móstoles, sino que también lo conquistó con su encanto y su mirada. “Te quiero porque eres una mujer de mi edad, porque eres de Móstoles, y eso es lo que quiero. Me lo pasé muy bien, estuvimos riéndonos casi todo el tiempo”, le dijo abriéndose a ella sin esperar el momento final.
La única disonancia se reveló mientras jugaba el juego “Love Scratch” propuesto por “First Date”. Los dos se echaron a reír ante la mera mención de la palabra “sexo”. Sin embargo, mientras Pablo admitió ante la cámara que “duermo con ella todas las noches”, Paquita dijo que no le gustó nada el tema. “No quiero tener sexo, no me gusta. Mi puente dejó de funcionar”, dejó claro durante una charla con los editores del programa. “
((Colección de medios))
Las cosas dieron un giro cuando la soltera de repente lo besó en la boca para agradecerle su gesto caballeroso de invitarla a cenar. Pero al hacerlo se dio cuenta de que no sentía nada. “Me gusta este hombre, pero no para llevármelo a casa”, admite.
Pablo no esperaba que después de expresarle su deseo de tener 100 citas con Paquita, ella le diera la espalda. Sintió mucha pena por su decisión. Por supuesto, un rey muerto, un rey: antes de partir, solicitó su próxima cita en “la primera cita”, por si acaso la tercera era la vencida.