2299bd32-0f13-4a19-a0ab-747f38693ff6_facebook-watermarked-aspect-ratio_default_0_x3150y1187.jpg

Los presidentes de las comunidades gobernadas por el Partido Popular y líder supremo de Castilla-La Mancha, Emiliano García Pegui, dejaron clara este jueves su oposición al nuevo modelo de financiación autonómica acordado esta mañana en Madrid por el Gobierno del presidente Pedro Sánchez y el líder de la Comisión Europea, Oriol Junqueras. Además, José Antonio Rovira, consejero de Economía, Hacienda y Administraciones Públicas de la Comunidad Valenciana, afirmó que la financiación autonómica “no puede utilizarse como moneda de cambio política para mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa o para permitir que Salvador Illa tenga un presupuesto”. Carolina España, ministra de Economía de Andalucía, otra comunidad del PP, expresó su preocupación por la reunión: “Lejos de buscar el bien general, esta reunión tiene como único objetivo profundizar en un modelo que beneficiará aún más a Cataluña, a costa de otras comunidades autónomas, especialmente Andalucía”.

Asimismo, Alfonso Rueda, presidente de la comunidad autónoma de Galicia, criticó duramente el acuerdo. “Esto parece confirmar la existencia de una comunidad privilegiada por encima de las demás. Lo que se debe repartir entre todos no se reparte así. Primero se hace el primer reparto y luego el resto se reparte a los demás”, criticó el presidente en un acto en Santiago. Ha advertido de que esta nueva “cesión” perjudica a Galicia y “socava” los principios de “solidaridad, equilibrio territorial e igualdad”. De hecho, todas las comunidades se beneficiarán más con el nuevo modelo. Pero para Rueda, el acuerdo alcanzado de antemano es “una prueba muy clara” de que Sánchez está “cediendo” ante el independentismo catalán para “poder seguir en la Moncloa más tiempo, quién sabe cuánto tiempo, y que está dispuesto a hacer las concesiones necesarias”.

Por su parte, el presidente aragonés, Jorge Azcón, se mostró “conmocionado, preocupado y profundamente enojado” por un acuerdo que, según dijo, “representa una desigualdad, una falta de solidaridad y un descontento sin precedentes para Aragón”. El presidente aragonés destacó en público que la reunión de Moncloa fue “un cuadro de desigualdad y falta de unidad, no sólo para Aragón sino para toda España”. Azcón también criticó a Junqueras por su asistencia a la reunión, recordando que sigue “incapacitado” para ocupar cargos públicos y calificándolo como “uno de los principales golpes a la democracia”.

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Manueco, anunció que su Gobierno utilizaría “todos los recursos legales” si se completaba el acuerdo entre Sánchez y Junqueras. Manueco insistió en que “el dinero de todos sirve para pagar los servicios públicos de todos, no para que Sánchez cumpla el mandato de sus socios separatistas”. Destacó que de materializarse el acuerdo alcanzado por las partes sería “un traspaso que perjudicaría a Castilla y León” y, en su opinión, “destrozaría las arcas comunes de nuestro país”. Y añadió: “Si se consigue este objetivo, utilizaremos todos los recursos legales a nuestro alcance, incluido recurrir al Tribunal Constitucional si fuera necesario, para defender nuestra tierra y a España frente al Gobierno de Castilla y León”.

‘No nos reconciliaremos’

Fernando López Millas, presidente de la Región de Murcia, también afirmó: “Es inaceptable y una vergüenza ver a Sánchez arrodillado ante un hombre que ha sido condenado judicialmente y sigue muriendo en Moncloa”. En un mensaje de “Same”, ha denunciado a la Región de Murcia como la comunidad autónoma “peor financiada” de España y ha reclamado la creación de un sistema de financiación regional “justo y consensuado por todos”. “No nos contentaremos con restos de un acuerdo sin valor”, añadió.

Además de todos los presidentes autonómicos del Partido Popular, también habló el barón socialista Emiliano García-Pecchi, máximo dirigente de Castilla-La Mancha y el más crítico con las políticas de Pedro Sánchez. Cree que iniciar el debate sobre la financiación de la autonomía con una reunión con los independentistas en la Moncloa “no es un comienzo que favorezca un clima de entendimiento”. Para Page, el modelo aún no se ha negociado con las regiones porque no hay “informaciones muy indicativas” de las regiones, y añade que cree que la administración central quiere negociar más tarde.

Page afirmó que Castilla-La Mancha está “abierta al diálogo” porque el objetivo “es lograr un buen modelo de financiación que trate a todos los ciudadanos por igual, independientemente del lugar de España en el que vivan”. “A ver si cobramos más a los que tienen más y menos a los que tienen menos, pero luego se reparte al revés entre regiones. Los que tienen más se quedan con más. Tendría que nacer de nuevo para aceptar eso”, advirtió.

Referencia

About The Author