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Casi un mes después de las elecciones autonómicas de Extremadura, PP y Vox acudieron este martes a la sesión constitucional del Parlamento con posiciones opuestas. Los extremistas suspendieron las conversaciones con el Partido Popular sobre el nombramiento de la presidenta en funciones María Guardiola después de que una falta de entendimiento les llevara a votar por separado sobre la composición de la junta regional de la cámara de comercio sin llegar a un acuerdo. Así, el candidato del PP, Manuel Naharo, que ganó la segunda vuelta de las elecciones por mayoría simple y consiguió 29 escaños sólo con el apoyo de su partido, fue nombrado presidente del órgano de gobierno. Esta situación complica aún más el diálogo entre las fuerzas de derecha que forman el gobierno dentro de la comunidad. Naharro tiene ahora hasta 15 días para nombrar un candidato al honor.

Óscar Fernández, el candidato extremista a las elecciones autonómicas, informó a Guardiola el lunes de que las negociaciones estaban congeladas hasta nuevo aviso. Aunque los extremistas esperaban bajar el tono al final de la tarde después de que el Partido Popular respondiera airadamente a la ralentización de las negociaciones, no ha habido cambios de postura en las últimas horas, con acusaciones intercambiadas principalmente a través de declaraciones y mensajes en las redes sociales. Finalmente, ambos partidos propusieron y votaron el martes por sus respectivos candidatos a presidentes. El senador extremista Ángel Pelayo Gordillo recibió 11 votos de su formación.

En cualquier caso, la falta de consenso entre ambos grupos no impidió que el Partido Popular ocupara este martes tres de los seis puestos de la junta (incluida la presidencia), y gracias al reparto de escaños en las elecciones del 21-D, Vox obtuvo un puesto, el de tercer secretario. Por ahora la votación continúa, pero aún quedan algunas incógnitas. El Partido Popular también consiguió la primera vicepresidencia, otorgándosela al vicepresidente Domingo Expósito. Eduardo Béjar, del Partido Socialista Obrero Español, fue nombrado segundo vicepresidente.

El cese de contactos entre PP y Vox se produjo pocas horas antes de la votación sobre la composición de la Asamblea General y la composición de la Junta Directiva. Naharo ya se desempeña como presidente del organismo, y el proceso de nombramiento se realiza mediante votación nominal y secreta. El equilibrio de poder quedó así proporcionalmente subordinado a los resultados de las elecciones del 21-D, que otorgaron 29 escaños al Partido Popular, 18 al Partido Socialista Obrero, 11 a Vox y 7 a la Unión Extremadura.

Al inicio de la reunión se elaboró ​​una tabla de edades, presidida por María Jesús Salvatierra (Vox), la delegada de mayor edad, y secretaria por Zulema Romero (PP) y Aitor Vaquerizo (PSOE), los dos delegados más jóvenes presentes. Posteriormente, 65 representantes regionales llegaron al poder uno tras otro y obtuvieron el estatus oficial de parlamentarios.

Lo hicieron bajo juramento o promesa de “atenerse a la Constitución española y a la Ley de Autonomía de Extremadura”. “Y cumplir fielmente con las obligaciones inherentes a mi cargo de representante al Congreso de Extremadura”, repiten desde las 10.00 horas y después de que el consejo regional guardara un minuto de silencio por el accidente de Adamus (Córdoba). Algunos añadieron variaciones a la fórmula solemne, como “lealtad al rey”, elogiar “la república”, defender “la dignidad de mi tierra” o construir una sociedad “más justa, feminista y sostenible”.

El momento no ha terminado para Miguel Gallardo, exsecretario general del Partido Socialista Obrero Español, que dimitió del expediente hace una semana y ya no se enfrenta al juicio del hermano del presidente Pedro Sánchez, que está procesado. Después de prestar juramento o promesa, la junta vota.

El Presidente de la Asamblea General tendrá 15 días a partir de la fecha de elección del Consejo para proponer un candidato a Presidente del Consejo, quien deberá aceptar el nombramiento dentro del mismo plazo. La votación tendrá lugar, por tanto, tras las elecciones del 8 de febrero en Aragón, donde se enfrentarán de nuevo el Partido Popular y el partido Vox.

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