El debate sobre el futuro de la izquierda está en pleno apogeo. La renuncia de Yolanda Díaz a liderar este espacio político y nuevamente como candidata en las elecciones generales ha dejado un vacío que la mayoría de las organizaciones que integran la Alianza Soumal instan a llenarlo lo antes posible. Es más, las elecciones del pasado domingo en Castilla y León significaron que el Parlamento perdió representación, tras la desastrosa derrota de las dos últimas campañas electorales regionales. En este contexto, las partes acordaron un nombre: Pablo Bustinduy, actual ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Según confirma elDiario.es, todas estas organizaciones políticas comunicaron directamente a Bustinduy la facilidad de dar un paso adelante y le dijeron que si lo hacía tendría todo el apoyo. Esto no es nada nuevo. Fuentes consultadas por distintos partidos del sector confirman que desde hace “meses” están “intentando convencer” al ministro para que acepte liderar este proyecto político y presentarse como candidato a las elecciones generales.
En entrevistas con este diario, las personas más cercanas a Pablo Bustinduy reconocieron que estaban al tanto del consenso general y que a puerta cerrada se había enviado un mensaje casi unánime. Pero el propio Bustinduy se ha mostrado hasta ahora reacio a encargarse de enfriar esta posibilidad, principalmente por la compatibilidad de tan pesada responsabilidad con su vida personal y familiar.
El mismo lunes, los medios le preguntaron específicamente sobre esto. “Todavía no sabemos quién será el líder en este campo. ¿Está descartado o hay posibilidades?” le preguntó un periodista. “No, no, pero lo he dicho muchas veces. Esto es algo que va más allá de las fórmulas, más allá de los nombres y apellidos”, paró brevemente antes de pedir un esfuerzo conjunto en su espacio político. “Creo que tenemos que reflexionar y analizar profundamente lo que está pasando. Creo que la izquierda estará a la altura en 2027. Las lecciones son claras y el camino es claro: eso es hacer las cosas”, concluyó.
Si bien en otras ocasiones ha sido franco en público negándose a ser el candidato de la izquierda, ese no fue el caso en su aparición esta semana. De hecho, si bien todos los partidos que integraban Soumal veían a Bustinduy reacio, nadie se atrevió, y mucho menos descartó, que eventualmente aceptaría el desafío alentado por un consenso tan amplio entre todos los partidos. Incluso le abrieron la puerta en su propia formación, el Atlético de Madrid.
Por su parte, el Ministerio de Derechos Sociales, que él dirige, señala que es un “honor” para ellos que el grupo de partidos que integran Alianza de Izquierda haya reconocido de manera unánime la figura de Pablo Bustinduy. “Esto quiere decir que reconocen el trabajo que ha realizado como ministro y en este departamento como lo único que le importa y con lo único con lo que está comprometido”, señalaron. Pero no dieron más detalles sobre si el ministro podría reconsiderar esas reticencias y decir “sí”.
Más Madrid, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y En Comú coincidieron en que sería “un gran candidato” por su trayectoria y perfil político. Pero no hay muchas opciones que logren este nivel de consenso entre diferentes organizaciones.
Izquierda Unida insta a una decisión inmediata
Al mismo tiempo, algunos grupos políticos han pedido un proceso de toma de decisiones más rápido. Tal es el caso de Isilda Unida, cuyo Consejo Federal aprobó el lunes una resolución instando a los demás partidos de la Alianza Progresista a “acelerar el proceso de elección del reemplazante de Yolanda Díaz” como nuevo candidato en el espacio político de las elecciones generales.
“Políticamente no cabe un vacío”, dijo Antonio Melo, coordinador federativo de la Unión Internacional, refiriéndose al vacío que dejó la izquierda federal cuando anunció su renuncia el 25 de febrero y encabezó el anuncio de su renuncia. El dictamen aprobado por el Consejo de la Federación mencionaba “acelerar” el nombramiento de los candidatos de los partidos de coalición para las elecciones generales, pero no fijaba una fecha concreta para abordar esta cuestión.
Mailo tampoco habló del plazo. Sin embargo, Daniel Serra informó que otras fuentes presentes en la reunión aseguraron que se fijó el calendario “antes de mayo” para que la izquierda de la coalición tuviera una referencia nacional clara de cara a las elecciones andaluzas previstas para junio, en las que Melo se presentará como candidato de la Federación Andaluza.
Tal y como confirman a elDiario.es fuentes más cercanas a Bustinduy, el líder de Izquierda Unida es uno de los dirigentes que mayor apoyo ha mostrado al ministro en los últimos meses, animándole a dar el paso de presentarse como candidato a las elecciones generales y hacerse cargo del proyecto. La propia Izquierda Unida no niega que se trate de un extremo, pero garantizan oficialmente que “hay más opciones” y que, en cualquier caso, será una decisión “de los órganos y fuerzas combatientes de Izquierda Unida”.
Rufián, Yolanda Díaz y We Hot
En las últimas semanas, incluso líderes de otras partes del espectro político han visto a Pablo Bustinduy como el candidato de la izquierda federal. Es el caso de Gabriel Rufián, quien en febrero amenazó con actuar y organizó un acto con Emilio Delgado para exigir la unidad de todas las figuras de izquierda del estado, calificando incluso al ministro de “fantástico”. “No me toca a mí decidir si tiene que ser candidato o no. Es una falta de respeto para mí, pero sería genial”, dijo un portavoz de ERC en los pasillos del Congreso.
Luego de ser noticia al anunciar su renuncia para las próximas elecciones, Yolanda Díaz habló en términos similares sobre la ministra de Soumal en una entrevista con El País, en la que aseguró que no designarían a nadie para reemplazarla y pidió la opinión de sus colegas. “Excelente opinión. Fue muy difícil para mí ser ministro y lo quiero mucho. Pero, conforme a lo que dije antes, no diré nada más”, concluyó.
Según las distintas facciones de Soumal, el perfil político y personal de Pablo Bustinduy allanará el camino para la ansiada unidad de la izquierda, ya que no es uno de los líderes políticos que, al menos públicamente, más roces tiene con la dirección de Podemos. Pese a la salida de la ministra del equipo liderado por Ione Belarra e Irene Montero, todas las fuentes consultadas coincidieron en que se trató de una salida “elegante” y que Bastin Duy “nunca derramó sangre por las diferencias existentes”.
Aunque Podemos reconoce que la imagen de Pablo Bustinduy no es tan “conflictiva” como la de otros dirigentes de Soumar, aseguran que quedan fuera de “otro espacio político de reflexión o de procesos internos”. La propia secretaria general, Ione Belarra, ha asegurado este martes que la única reflexión que tiene que hacer la izquierda en este momento es “restaurar la capacidad de transformar”. A su juicio, cosas así no pueden ocurrir en un Gobierno donde “sólo gobiernan los socialistas y sólo ocurre lo que dice Pedro Sánchez”. “Esa, en mi opinión, es la mayor preocupación y en lo que tenemos que centrarnos ahora es en conseguir que la izquierda se levante. Una izquierda transformadora realmente puede cambiar las cosas, como ocurrió durante el gobierno de Podemos”, añadió.
Grupos organizadores de izquierda consultados por este diario subrayaron que en cualquier caso es importante “respetar el tiempo de reflexión de cada uno y las circunstancias personales”, en referencia a las reticencias mostradas por Pablo Bustinduy. Todos buscan una fórmula para convencer a los dirigentes y candidatos vacantes del proyecto, que hoy sigue siendo un proyecto gubernamental pero que acumula todos los síntomas de la deriva.