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El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha dictado una Orden Europea de Detención y Traslado (OEDE o pedidos europeos) contra José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josue TeneraEl último líder importante de ETA se encuentra actualmente en libertad condicional en Francia, a la espera de juicio. La orden, fechada el miércoles pasado y obtenida por El País, detalla la solicitud en uno de los dos casos aún pendientes en los tribunales nacionales contra Ternera, que supuestamente pasó La taberna de Erico (Un lugar al que asistieron simpatizantes de izquierda Aberzalay radical).

La decisión se basó en un informe elaborado por la Guardia Nacional en 2021 sobre el contenido de los dispositivos electrónicos incautados durante la detención del exlíder de ETA el 16 de mayo de 2019, en la localidad francesa de Salanches, al pie de los Alpes. Tras conocer el documento policial, la Fiscalía pidió el pasado julio ampliar el auto de procesamiento contra Uruti Kotsia por el nuevo cargo de comandar una organización o grupo terrorista, teniendo en cuenta que confirmaba que dirigentes de ETA daban órdenes dentro de la organización hasta el 3 de mayo de 2018, siete años después del atentado, cuando la organización anunció su disolución. Urrutikoetxea La defensa se opuso. Además de la orden de extradición dictada en relación con el ataque al cuartel militar de Zaragoza, se dictó otra ODE contra Tenera por el mismo caso.

El juez detalla ahora en su auto los documentos recuperados de 14 dispositivos informáticos encontrados en el momento de la detención de Ternera, concluyendo que “el investigado ha sido uno de los máximos cabecillas de la organización terrorista ETA desde su huida de España en 2002. No hay otra manera de explicar la posesión de estos documentos, que sólo unos pocos y un número muy limitado de ETA están en posesión de miembros que deben ser considerados miembros del grupo que eran en ese momento”. “Intervino en la reunión con representantes del Gobierno español en nombre de la organización y concretamente como persona que anunció la disolución en nombre de ETA”, subraya en la resolución judicial.

El informe de la Guardia Civil incluía, en particular, el descubrimiento de una copia del llamado BKO (abreviatura vasca de Comunicaciones Internas Generales), que supuestamente estaba preparado para informar a un pequeño número de miembros de la dirección de los resultados de la votación para negociar con los militantes la disolución. Los expertos en antiterrorismo subrayaron que ejemplares de esta publicación interna de ETA sólo habían sido incautados tres veces antes, y todas a “líderes importantes” de la banda. También destacó que el exjefe de ETA había interceptado un documento que contenía datos contenidos en el boletín que documentaba el proceso de determinación “del futuro y trayectoria elegida de la propia organización terrorista”.

Los investigadores descubrieron que la edición de abril de 2018 zutabaEste es el último artículo de esta publicación, un documento dirigido a todos los militantes de ETA, en el que se explica qué les llevó a debatir el “fin de ciclo” de ETA. En el documento, el grupo admitió haber llevado a cabo 2.606 ataques, incluidos dos ataques de los que nunca se atribuyó la responsabilidad. Los agentes también se centraron en el audio de voz con narraciones en vasco de historias que Urruticotsia grabó y envió a su pequeña hija. El Departamento de Criminología del Instituto de las Fuerzas Armadas analizó este archivo y lo comparó con las notas de voz de Josu Ternera obtenidas en apariciones públicas, sin dejar lugar a dudas y concluyendo como siempre que fue Urrutikoetxea quien leyó el comunicado de disolución de la banda en 2018.

Tenera fue encarcelado tras ser detenido en Francia hace seis años y medio, pero a finales de julio de 2020 un juez de París ordenó que fuera puesto en libertad y llevara una pulsera de seguimiento telemático y que fuera obligado a vivir en la capital francesa. Once meses después, la justicia francesa relajó estas medidas, permitiéndole trasladarse a la localidad francesa de Anglet (Pirineos Atlánticos) donde vivían su pareja y su hija, con la única precaución de presentarse en la comisaría más cercana a su nuevo hogar tres veces por semana. Actualmente, sólo hay que hacerlo una vez al mes, según fuentes jurídicas.

Ternera tiene actualmente un proceso pendiente en Francia, donde se le imputa el delito de asociación delictuosa con fines terroristas, equivalente al delito de integración en organización terrorista según el código penal español, por su presunta pertenencia a ETA entre 2002 y 2005. Uruti Koteksia ya había sido condenado en rebeldía a siete años de prisión por estos hechos en 2010, pero el exlíder de ETA recurrió contra él tras su detención, y el Tribunal de Apelación de París dio la razón, teniendo en cuenta las deficiencias de la investigación judicial. por la “investigación minimalista” inicial y la “irregular” orden de detención definitiva, ordenando la devolución del sumario al juez de instrucción para que todo el proceso se iniciara de nuevo.

En España, la situación judicial es más compleja. Cuando fue detenido en 2019, la audiencia nacional le pidió que se entregara en cuatro escritos. Sólo dos de ellos se habían enfrentado alguna vez a él. Uno de ellos fue el atentado de 1987 a un cuartel militar en Zaragoza, en el que murieron 11 personas (entre ellas 6 menores y 2 mujeres embarazadas) e hirieron a otras 88, por el que la Fiscalía pidió 2.354 años de prisión, acusándolo de ser miembro de la dirección de ETA que ordenó la colocación de los coches bomba y provocó la masacre. el otro es La taberna de EricoEl juez Pedraz dictó una nueva orden europea contra el expresidente de ETA en el caso.

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