El Hospital General Universitario de Elche ha implantado tres nuevos sistemas automatizados de dispensación de estupefacientes diseñados para mejorar la seguridad, trazabilidad y eficiencia en la administración de este tipo de medicación. Inversión total para adquirir los activos. … El equipamiento vale 225.000 euros.
El nuevo sistema consta de un dispositivo central formado por cuatro módulos e instalado en el centro de servicio de farmacia y dos sistemas periféricos ubicados en la zona de quirófano y en el quirófano principal de día. Además de administrar estupefacientes, estos sistemas pueden dispensar la mayoría de los fármacos no estupefacientes especialmente controlados que se utilizan en estas unidades de enfermería.
La implantación de estos dispositivos automatiza el proceso de dispensación manual, facilita la gestión diaria de estupefacientes, optimiza la jornada laboral y mejora la seguridad en el consumo de drogas.
En los primeros tres meses de funcionamiento, el sistema instalado en el quirófano ha dispensado 2.885 medicamentos a 1.769 pacientes, evitando la producción manual de 1.769 recetas y cupones de anestesia, y optimizando el proceso de uso.
La Dra. Ana Murcia, Jefa de Servicios de Farmacia Hospitalaria, destacó que la incorporación de estos sistemas “supone un importante avance en seguridad y eficiencia en los entornos sanitarios, ya que están diseñados para cumplir con los requisitos legales de control de medicamentos y facilitar el cumplimiento documental y operativo exigido por las autoridades sanitarias.
Por su parte, la doctora Ana Pérez, jefa del departamento de anestesia del hospital, destacó el papel central del anestesiólogo en el proceso de implementación, ya que los anestesiólogos son los responsables clínicos del uso de opioides en el quirófano y son los principales prescriptores y usuarios. “Los sistemas automatizados de dispensación de medicamentos también forman parte de una estrategia moderna de seguridad de la anestesia”.
Funcionamiento del sistema y ventajas.
En los servicios de farmacia, los sistemas centrales pueden gestionar los inventarios de estupefacientes con mayor precisión y proporcionar control automático de inventario y alertas sobre los umbrales de los pedidos de suministros o las fechas de vencimiento inminentes. Esto también se traduce en ahorros financieros y un mayor control sobre el almacenamiento y distribución de estos medicamentos, así como en una reducción de posibles desabastecimientos de medicamentos críticos.
Por su parte, los sistemas instalados en zonas de quirófano y grandes quirófanos ambulatorios actúan como armarios de dosificación automatizada. Los profesionales de la salud utilizan el reconocimiento de huellas dactilares para obtener los medicamentos necesarios. Para los anestésicos, el anestesiólogo selecciona de antemano al paciente y la cantidad requerida de unidades.
Cada operación queda registrada con fecha y hora, lo que garantiza la total trazabilidad de los medicamentos. Además, en el caso de estupefacientes, la dispensación está ligada a la identidad del paciente, cumple con la normativa vigente y sustituye a los tradicionales vales de dispensación manual.
Libro electrónico sobre estupefacientes.
Asimismo, la información registrada en el sistema se carga automáticamente en el “libro electrónico de estupefacientes” del servicio de farmacia hospitalaria, evitando así la transcripción manual de datos y optimizando la jornada laboral.
La doctora Carmen Matoses, farmacéutica asociada del servicio, destacó que automatizar este proceso puede “optimizar la gestión de inventarios, simplificar el trabajo diario y tener registros electrónicos que ayuden a controlar y rastrear los medicamentos en todo momento”.
El sistema automatizado de gestión de medicamentos comenzará a utilizarse en el hospital en diciembre de 2025, y su implementación requerirá varios meses de trabajo previo y coordinación entre los diferentes servicios hospitalarios.
En el proceso participaron directores de los servicios de farmacia, informática, anestesia y reanimación del hospital, así como de quirófanos y quirófanos ambulatorios menores, con el objetivo de integrar el nuevo sistema con los programas informáticos ya instalados en el hospital.