El Ministerio para la Transición Ecológica cree que los precios de la electricidad caerán entre un 4 y un 10 por ciento en 2026, a pesar de un aumento del componente regulatorio propuesto por el ministerio de Sara Aagesen y la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC), ya que se esperan precios más bajos de la energía el próximo año “debido a una generación competitiva de energía renovable”.
Transformación Ecológica predice que la caída para los consumidores domésticos comunes cubiertos por tarifas reguladas (PVPC) será del 4,66%, mientras que la caída para las pequeñas y medianas empresas (tarifa 3.0 TD) será del 4,95%, la caída para la industria (tarifa 6.xTD) será del 8,55% y la caída para las industrias con uso intensivo de energía será del 9,91%.
Los cálculos se basan en los peajes (costes de red) y cargos (parte fija de la factura que premia a las renovables más antiguas) propuestos por la CNMC y el Ministerio de Energía respectivamente, así como en los precios futuros de la energía para el próximo año reflejados en el OMIP, que a 28 de noviembre eran de 56,7 euros por megavatio hora (MWh), frente a un precio medio de 64,96 euros en 2025.
Por un lado, el ministerio propone incrementar la factura neta del sistema eléctrico algo más de un 10%, mientras que en materia de peajes, la propuesta de la CNMC prevé un incremento en torno al 4% el próximo año.
Transición Ecológica ha emitido un proyecto de orden de audiencia pública e información, que fija los precios de tarificación del sistema eléctrico y los costes regulatorios de los distintos sistemas eléctricos en 2026, y aprueba la asignación de importes de financiación relacionados con los bonos sociales.
Según el borrador del informe de orden, los costes del sistema eléctrico ascienden a 8.510.447.000 euros, mientras que los ingresos destinados a compensar estos costes son aproximadamente 4.453.023.000 euros, derivados principalmente de las cifras impositivas de la Ley 15/2012, de 27 de diciembre y de la subasta de derechos de emisión de CO2, que serán pagados netos por los consumidores en 2026. 4.057.424 millones.
En términos absolutos, las tarifas aumentarán un 15% el próximo año, pero caerán a poco más del 10% a medida que aumente la demanda, según fuentes del sector. En su propuesta, la CNMC espera que la demanda crezca sólo un 2,3%.
En la parte fija de la factura eléctrica, estas tarifas son un coste del sistema eléctrico que equivale esencialmente a la retribución de las energías renovables históricas y a los costes adicionales en islas como Ceuta y Melilla.
En 2026, la retribución del Recore por energías renovables históricas alcanzará los 5.760,2 millones de dólares, y la retribución de los sistemas no peninsulares alcanzará aproximadamente los 840,95 millones de dólares.
Estas tarifas se financian mediante impuestos específicos, algunos de los cuales provienen de subastas de CO2, y los consumidores pagan directamente a través de otros medios. Este año, el gobierno aportará $1.100 millones en estas subastas de CO2, junto con $1.995 millones por un impuesto del 7% a la generación eléctrica, y $709,34 millones del superávit 2024-2026, entre otros.