El gobierno espera un fracaso en los objetivos de estabilización mientras el parlamento celebra su primera revisión del presupuesto de 2027 aún por presentar, pero el ministro de Finanzas, Arcadi España, pidió a los grupos parlamentarios que asuman “responsabilidad”, ya que la senda del déficit daría a la región autónoma más espacio para gastar. La mayoría de ellos se rigen por el PPP.
“Hoy hay quienes intentan ver esta votación como una victoria o una derrota del Gobierno. Se equivocan. La verdadera cuestión es si quieren que las comunidades autónomas tengan más o menos recursos si queremos dar mayor seguridad y estabilidad a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos, si queremos una vía compatible con el crecimiento y la cohesión social o una vía más restrictiva”, defendió España en un foro parlamentario.
Hoy, el gobierno acordó objetivos de estabilidad para los próximos tres años en una sesión plenaria especial, el primer paso en la preparación de las cuentas públicas por parte del Parlamento. Lo hace porque sabe que cuenta con el rechazo del Partido Unido, que ya votó en contra en 2026 y 2025, y con la abstención de Podemos, que ha utilizado un mayor gasto militar para abstenerse.
“De cada 100 euros que repartís, proponéis darle a Cataluña sólo 1 euro. Por supuesto, de cada 100 euros, los catalanes tendremos que pagar 21 euros. Vuestra propuesta de hoy es claramente una estafa catalana y no se puede contar con los siete votos de Junts para aprobarla”, afirmó el diputado Josep Maria Cruset, que votó en contra.
El ministro de Hacienda defendió ante el Congreso las “cifras rojas” que verá el país en los próximos años, en las que el déficit público será del 1,8% del PIB en 2027, del 1,6% en 2028 y del 1,5% en 2029, siendo la Dirección del Estado la responsable del ajuste. Para la comunidad autónoma, siguiendo esta senda, el 0,1% de los beneficios anuales, o 5.580 millones de euros, se destinarán a incrementar el gasto a lo largo de tres años.
“Una vez más llamo a todos los grupos parlamentarios a actuar con responsabilidad, teniendo en cuenta los intereses generales y evitando debates infructuosos”, afirmó España.
Ningún éxito. El PPP gobierna la mayoría de las comunidades y se beneficiaría de las cifras aprobadas por el gobierno, pero se ha ofrecido a rechazarlas. “Propuso un acuerdo en la vía de la estabilidad, y el único acuerdo que la gran mayoría de los españoles ya esperaba era la dimisión del señor Sánchez”, afirmó José Vincent María, responsable de Popularidad, que respondió al ministro de Hacienda.
Aún más desastroso fue el de José María Figaredo de Vox, quien dijo que las cifras del país eran “un desastre sangriento”. Dijo: “Señor Ministro, quien gestiona las finanzas públicas en este verdadero desastre es usted. Con usted al timón, el barco se hunde”. En este momento, los ingresos tributarios están en su nivel más alto, los déficits en su nivel más bajo y la deuda pública en niveles prepandémicos.
Aunque críticos con el Gobierno, Soumare, ERC, EH Bildu, PNV, Unión Canaria y el BNG, que apoyan la vía de la estabilidad, han dejado claras sus posiciones.
“Esperamos que incorpore los objetivos asimétricos de la comunidad autónoma”, lamentó Carlos Martín, portavoz económico de Soumare.
La diputada de ERC, Teresa Jordà, ha subrayado que votarán a favor no “porque pensemos que el Gobierno estatal ha cumplido” el acuerdo alcanzado con su partido, sino porque quieren “dar respuesta a las inquietudes de la ciudadanía”.
La diputada Idoia Sagastizabal ha afirmado que para el PNV el sí ha sido porque era el “menos dañino” de los escenarios posibles. “Las alternativas son peores porque son objetivos de déficit más restrictivos”, señaló, prediciendo que el apoyo al déficit “no prevé” la votación del presupuesto.
Dos votos y un vacío legal
Si el objetivo de estabilización cae, la Ley de Estabilización Presupuestaria le daría al poder ejecutivo 30 días para aprobar otro acuerdo en ese camino (posiblemente el mismo) para que pueda ser votado nuevamente en el Congreso. Pero la ley no dice qué hacer si son derribados dos veces. Ya a finales del año pasado, argumentaron en el Consejo Ejecutivo que el rechazo del acuerdo por parte del Consejo de Ministros no lo privaba de su capacidad presupuestaria ni de su obligación de cumplir los compromisos asumidos con la Comisión Europea.
Por lo tanto, en ausencia de objetivos efectivos, el ejecutivo puede preparar sus cuentas basándose en las referencias acordadas con Bruselas en el Plan Fiscal Estructural a Medio Plazo, un documento clave sobre reglas fiscales: un déficit del 1,8% en 2027 y del 1,6% en 2028. Y, en ausencia de asignaciones existentes del poder ejecutivo -es decir, asignaciones proporcionales entre el gobierno central, el gobierno local y las entidades locales-, el Tesoro considera que la Carta Magna tiene prioridad, obligando a las regiones autónomas a equilibrar sus presupuestos. En otras palabras, no existen esos 5.850 millones de euros.