El gobierno acordó con la industria ganadera sacrificar unos 30.000 cerdos sanos en granjas cercanas a un brote de peste porcina africana, que ha preocupado a las autoridades durante semanas.
Fuentes de la Asociación Catalana de Jóvenes Agricultores y Ganaderos (JARC) dijeron a Europa Press que el viernes por la tarde se celebró una reunión de urgencia entre el Gobierno y el sector.
También se ha sabido esta tarde que el Departamento de Agricultura ha iniciado una investigación tras encontrar indicios de que la infección no podría haberse originado en alimentos contaminados, como se pensaba, sino en un laboratorio que manipulaba el virus.
El informe procede del Centro de Investigación en Sanidad Animal Valde Olmos (CISA-INIA) de Madrid. Sus resultados concluyeron que el virus no era compatible con los virus que circulaban en los países comunitarios, pero sí con los virus utilizados en los centros experimentales.