“Sin un aumento de la financiación estatal, la ciencia española se estancará y volverá al nivel de hace más de veinte años”, advirtió Perla Wahnón, presidenta de la Confederación Española de Sociedades Científicas (COSCE), tras la presentación de un estudio el miércoles. … Informe sobre financiación pública de la I+D+i realizado para la Organización por el Grupo de Investigación Grinei de la Universidad Complutense de Madrid. Lo dice porque, en los últimos años, más de la mitad del presupuesto científico de España ha procedido de financiación del Mecanismo Europeo de Recuperación y Recuperación (MRR), que dejará de estar disponible a partir de este año. Mientras tanto, el gasto nacional ha aumentado apenas cuatro décimas (del 1,59% en 2020 al 1,63% en 2024), manteniéndose en los niveles de 2003-2004. Otra prórroga de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) tampoco ayudará.
Sin la aportación de los fondos europeos, el presupuesto nacional para I+D e innovación en 2025 habría alcanzado los 8.886,99 millones de euros, un descenso del 3,71% respecto a 2024. “Así no podemos avanzar”. Estas cifras muestran que, dado que ya no hay inversiones europeas, son necesarios esfuerzos adicionales para promover la inversión nacional. “, subrayó Wahnon. Creen que es necesario al menos duplicarlo y han hecho una petición al Ministerio de Ciencia y Universidades.
El informe también señaló que el nivel de ejecución presupuestaria ha disminuido durante más de diez años consecutivos (2007-2018), siendo la tasa de ejecución al final del período del 53%. En los últimos años hemos observado un resurgimiento, especialmente en 2024, cuando los niveles de ejecución mejoraron hasta el 69%, aunque como dice el informe, “los niveles de ejecución siguen siendo bajos”.
Digitalización
El informe destaca que los presupuestos de 2024 y 2025, así como el inevitable presupuesto de 2026, están marcados por extensiones presupuestarias al presupuesto de 2023. El importe inicial del crédito en 2025 es de 19.023,15 millones de euros, frente a los 19.491,96 euros de 2024, lo que supone un descenso real del 2,4%.
Como resultado, según el estudio, “para 2026, existe la preocupación de que la financiación presupuestaria para proyectos financiados por el Estado vuelva a estancarse o, en el peor de los casos, se reduzca siguiendo la línea de los retrasos anteriores”.
La situación puede ser aún más preocupante porque los fondos que recibe España del MRR también incluyen un componente de “digitalización”, que puede tener “escaso o nulo contenido relacionado con la innovación”, por lo que la cantidad destinada a I+D+i será inferior a la indicada y su cuantía es difícil de determinar.
Manténgase alejado de EE. UU. o Japón
El informe también señala que entre 2014 y 2024, el presupuesto per cápita en I+D de España aumentó significativamente, pasando de 124,2 euros en 2014 a 183,2 euros. Sin embargo, la tasa de crecimiento del 47,5% está muy por debajo del promedio europeo (57,5%) y muy lejos de las tasas de crecimiento de Estados Unidos (109%) o Japón (145%) durante el mismo período.
Además, el estudio también analiza la evolución de la inversión en innovación en I+D a lo largo del siglo XXI, distinguiendo cuatro etapas. La primera fase se caracterizó por una trayectoria ascendente, pero sufrió un retroceso por la crisis financiera de 2008, lo que llevó a una segunda fase de “desinversión acelerada” caracterizada por una fuerte disminución de los compromisos presupuestarios. El tercero es el “período de plataforma”, que dura hasta 2020 y la inversión relativa se mantiene sin cambios. La cuarta fase se caracterizó por la llegada de financiación europea procedente del MRR, lo que podría denominarse “Compromiso Europeo”, mediante el cual se recuperaron los niveles previos a la crisis. “Cabe señalar que esta recuperación se produjo en los dos últimos años (2023-24) y no tiene en cuenta la ejecución del presupuesto consolidado, que sólo alcanzó los niveles anteriores a la crisis”, señaló.