Su abuela ha completado el tratamiento. Ya no puede salvarla. Pero con su talento como chef, Ron van Hemert (35) todavía puede rendirle homenaje en su restaurante de Oosterbeek. Con una carta llena de platos que él conoce: recuerdos de su juventud. Pero simplemente algo diferente. “Maggi no quiere entrar a mi cocina”.
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