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El popular alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, quiere acabar de una vez por todas con el conflicto con los sindicatos derivado de su decisión de privatizar los servicios de limpieza de las escuelas públicas. En una reunión este miércoles con representantes de las organizaciones de trabajadores con representación municipal (UGT, Csif, CCOO y USO), el Consistorio se comprometió a mantener los puestos de trabajo de 300 limpiadores municipales sin plaza fija, que se encuentran en una posición vulnerable tras la decisión de externalizar esta prestación.

“Aun sabiendo que no se perderá ningún empleo público, garantizamos que si esta decisión afecta a algún personal del ayuntamiento, tomaremos todas las medidas para evitar que esto suceda”, ha afirmado Sanz en una entrevista. Radio Sevilla por Cadena Ser. Los sindicatos también valoran el ambiente de “diálogo y buen humor” que mantienen ambas partes, aunque advierten de que no “aceptarán un modelo que implique pérdida de empleo público o reducción de plantilla municipal”, como destacó Raphael Román, secretario del Ayuntamiento de Sevilla, quien también dijo que mantendrán su calendario de movilizaciones hasta que se alcance un acuerdo.

Esto desató un conflicto que comenzó en enero cuando el ayuntamiento anunció su decisión de subcontratar la limpieza de las escuelas públicas para solucionar problemas con el servicio. Los limpiadores y los sindicatos se opusieron a la medida desde el principio y cuestionaron al consejo por adoptarla sin considerar sus sugerencias. Además de la preocupación de que se destruyan empleos temporales, los funcionarios públicos han advertido que pueden pagar las licencias por enfermedad y mejorar las condiciones laborales causadas por la escasez de personal con mucho menos de los 25 millones de dólares para servicios subcontratados. Durante este tiempo, el alcalde ha prometido que no sólo se preservarán los empleos, sino que también aumentará la contratación.

A finales de febrero, un motín de limpiadores los llevó a pasar la noche en un campamento en el centro de la capital andaluza, y un día después se vieron obligados a dispersarse a petición de las autoridades locales. Los sindicatos respondieron a la aprobación de las especificaciones del contrato por parte del consejo en un comité selecto la semana pasada cerrando las oficinas del consejo. Las tensiones comenzaron a disminuir el viernes pasado cuando el representante de recursos humanos, Ignacio Flores, sostuvo la primera reunión. y representantes de los trabajadores.

Sin embargo, el sindicato advirtió: “Mientras no haya un acuerdo claro que garantice el mantenimiento del empleo público, la movilización continuará”. Román dijo: “Hemos programado una nueva reunión para el próximo lunes. En cualquier caso, las organizaciones sindicales en la conferencia de trabajadores de mañana tomarán una decisión sobre el progreso de estos contactos la próxima semana”. Este jueves los trabajadores se reunirán en el Congreso andaluz, totalmente controlado por el Gobierno, y los afectados serán informados del avance de las negociaciones. También se organizó este viernes una caravana de coches para visibilizar su movilización, y también hubo convocatorias de protestas durante el pregón de Semana Santa del 22 de marzo.

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