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“Que este año nos traiga oportunidades inesperadas y disfrutemos de la alegría de hacer realidad nuestros sueños. ¡Trabajemos juntos!” Estas declaraciones de Sergio Ramos en sus redes sociales poco después de participar en la competición para comprar el Sevilla son la única respuesta conocida del campeón del mundo a la noticia que salió a la luz este jueves y que causó gran revuelo en el mundo del fútbol nacional. La intención de una leyenda como él de hacerse cargo del club que ama y donde creció como futbolista cambia por completo la actualidad sobre el club andaluz.

El primer impacto de la aparición de Ramos en la carrera por hacerse con el club andaluz está cargado del ADN sevillista, un proceso que aparentemente acabará con capital extranjero al frente de la entidad. Desde que el accionista mayoritario del Sevilla decidió vender su participación el pasado mes de septiembre, el club ha recibido varias ofertas. Se dice que uno de ellos, respaldado con dinero estadounidense, adquirió 103.467 acciones de las cuatro familias sevillanas propietarias del club a 3.500 euros por acción. Por orden de importancia, la familia Del Nido posee el 28%; el actual vicepresidente José Castro y el llamado Grupo Utrera y la familia Alés ostentan el 23%; la familia Carrión posee el 15%; y el llamado Grupo Americano controla otro aproximadamente el 15%.

La oferta de Sergio Ramos se produjo cuando el proyecto americano rebajó su oferta inicial después de que una due diligence (auditorías exhaustivas) analizara la situación financiera del Sevilla. Una reducción de 3.500 euros por acción es considerable. Sin embargo, este periódico puede confirmar que uno de los mayores accionistas del club no ha recibido formalmente ninguna oferta por sus acciones por parte del grupo americano y no tiene conocimiento de que la oferta haya sido retirada o retirada.

Tampoco es fácil saber la deuda exacta del Sevilla. El presidente del club, José María del Nido Carrasco, cifró la deuda neta en 66 millones de euros y el club informó de una pérdida de 50 millones de euros en su última junta de accionistas del 15 de diciembre. Un análisis de las cuentas de la entidad puede revelar más pérdidas.

A esta oferta de Estados Unidos se sumó también la del empresario sevillano Antonio Rappi. Esta oferta fue notificada a todos los principales accionistas del club, pero fue rechazada por todos ellos por considerarla insuficiente desde el punto de vista económico. La oferta de Lappi es de 2.490 euros por acción, pagaderos en dos plazos. El 60% se abonará tras la firma del acuerdo de compraventa de acciones y el 40% restante tras un análisis en profundidad de las cuentas del Sevilla. La oferta del Sevilla, bautizada como la “tercera vía” en la capital andaluza, sigue pendiente. Rappi se dio cuenta de que sería difícil para un grupo comprar cada acción del Sevilla por 3.500 euros sin comprender plenamente la realidad económica del club.

Bayern y Monchi

La aparición de Sergio Ramos aporta un componente nuevo e importante a la directiva. Como se subrayó ayer radio sevillaEl camarógrafo de la Cadena SER tiene el dinero para acometer esta operación. Aunque aún no se ha revelado qué inversores acompañarán al futbolista parado. En una operación altamente reservada y llena de matices, algunos accionistas importantes acogieron con agrado la presencia de Ramos, mientras que otros aún no tienen antecedentes formales de haber hecho una oferta. El club tampoco ha proporcionado ninguna información oficial sobre los cambios en sus accionistas, que, según afirma, no tienen nada que ver con los accionistas sino con las operaciones de la propia entidad.

Con Lappi esperando y Ramos compitiendo, la opción de que el Sevilla acabe cayendo en manos de capital extranjero parece aún más lejana. Si esto sucediera, la mera presencia de Ramos como representante o vanguardia del capital extranjero calmaría el sentimiento popular en la sociedad sevillana. Al menos inicialmente, aunque no del todo, ya que la imagen de Ramos todavía sembraba algunas divisiones en el sevillaismo después de un enfrentamiento con Beris en enero de 2017, cuando gran parte del campo lo silbaba cada vez que salía con la camiseta del Sánchez Pizjuán y la camiseta del Madrid. La temporada 2023-24 supuso una reconciliación casi total con Ramos, que vistió la camiseta del Sevilla por segunda vez tras abandonar Madrid en el verano de 2005. Sin embargo, debido a un entorno deportivo e institucional cada vez más inestable, el campeón del mundo sólo permaneció en el Sevilla una temporada. Incluso su último entrenador en el club andaluz, Quique Sánchez Flores, se atrevió a despedirse en el verano de 2024. “No quiero ser partícipe de una situación catastrófica”, afirmó el técnico.

Ante la posibilidad de que Ramos asuma un rol aún por determinar en el área, el Bayern de Múnich está interesado en revivir el modelo del Bayern de Múnich, donde un gran representante de jugadores como Karl-Heinz Rummenigge posee el capital de la entidad para dirigir el club. No hay duda de que este paquete aliviará las reticencias a tener dinero extranjero como propiedad en Sevilla. Los aficionados temen que la llegada de dinero sin vínculos con la ciudad o el pasado del Sevilla pueda repetir los fracasos de clubes como Valencia o Málaga. Ramos, que aún no ha anunciado oficialmente su retirada tras dejar el Monterrey Laados, no puede jugar en el Sevilla ni como propietario de la Liga como así lo estipula la ley española.

“Es un tema que no toco. Respeto a Sergio como jugador y como hombre, es una leyenda mundial”, dijo ayer el técnico del primer equipo, Matías Almeida, cuando le preguntaron por Ramos.

Hay un último punto importante en todo el proceso de venta del Sevilla y es el papel de Monchi. La posible presencia de Monchi en el proyecto de Ramos ha cobrado fuerza en Sevilla gracias a la candidatura de Lappi. Ramos y el exitoso director deportivo desarrollaron una relación profesional en la dirección del San Fernando, club gaditano natal de Monchi y en el que ahora milita tras dejar el Aston Villa. Muchos de los jugadores del San Fernando provienen de la agencia de René Ramos, hermano de Sergio y figura clave en la carrera del campeón del mundo.

Cuando los medios le preguntaron si habían contactado con Ramos sobre su candidatura, Monchi respondió con silencio. El modelo de éxito reciente del Sevilla es entendido por la familia de gobierno del club, y Monchi ha estado en el ámbito de la gestión deportiva. Es responsable de estos éxitos entre 2006 y 2023.

Con Ramos o sin él, y con Monchi atrás, vender el Sevilla se ha convertido en un auténtico despropósito. Aunque parece que el traspaso a la inversión extranjera aún está lejos.

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