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“Ahora tengo un andador en el que puedo apoyarme cuando camino”.

Jan ha estado luchando contra una fatiga persistente y fuertes dolores musculares y articulares desde el verano pasado. Sólo después de meses de quejas se supo a finales de diciembre de qué se trataba: reumatismo muscular. También luchó con un problema de próstata.

Las consecuencias fueron grandes. “Estuve en el hospital un total de cinco semanas y perdí cuarenta kilos”, dice Jan La importancia de Limburgo. Su estado era preocupante por momentos. “Hace un mes estaba acostado. Estaba como un pájaro muerto”.

El exjugador nacional estaba tan débil que apenas era posible realizar acciones simples. “Ni siquiera tenía fuerzas para sostener una cuchara o dar un paseo corto”, dice. La situación ahora está mejorando lentamente, aunque todavía necesita apoyo. “Ahora tengo un andador que puedo usar para apoyarme mientras camino. No parece gran cosa, pero es mejor que una silla de ruedas”.

Jan está agradecido por el apoyo que recibe de su familia. Su esposa Lydia y sus hijos juegan un papel importante en esto. “Es estupendo cómo me cuidan cada día”, dice Jan. También elogia al personal del hospital. “Los médicos y enfermeras fueron fenomenales. Simplemente tuve que darme la vuelta y estaban listos para ayudarme”.

El analista de fútbol apenas ha salido de casa en los últimos meses, pero mira hacia el futuro con cautela. Su mayor deseo es volver con De Kuip. “No tienes idea de cuánto espero esto”, dice. “Simplemente me siento y estoy con la gente. Lo extraño increíblemente”.

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