Ya tiene nombre. La nueva empresa pública de vivienda se llama Casa 47 y, según se reveló este jueves en la presentación oficial de la empresa, hace referencia al artículo 47 de la Constitución, que reconoce el derecho a una vivienda digna y adecuada. “Tenemos que recordarnos cada día que esto no es optativo y que el derecho a responder es constitucional”, afirmó la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, quien celebró que con la creación de esta entidad el Gobierno “contribuya a la mejora del Estado de bienestar después de 47 años”.
“Todos los pilares del Estado de bienestar se basan en infraestructuras públicas, que se han mantenido a pesar de amenazas, recortes e intentos de privatización”, afirmó Rodríguez, poniendo como ejemplos la educación, la sanidad, las pensiones o los sistemas públicos de dependencia. “Este es un gran paso adelante para la política pública de vivienda de nuestro país, una de las políticas implementadas en otros momentos de la historia de España, y no habrá vuelta atrás”, ha afirmado.
En concreto, Rodríguez dijo que el ministerio “ha encontrado mecanismos legales para que todo lo que construyan las entidades estatales de vivienda sea público de forma permanente”. Un esfuerzo del Ejecutivo para evitar que la financiación, la inversión en suelo o recursos públicos en los parques nacionales se acabe reduciendo a inversión privada, como ha ocurrido en España en las últimas décadas.
Además del marco jurídico de la nueva empresa, el ministro también dio una visión general del contenido del contrato de arrendamiento. El objetivo, ha dicho, es dar “tranquilidad” a las familias “en lugar de que hoy tengan una vivienda y mañana los desalojen, o destinemos fondos públicos a vivienda asequible y luego te pidan 1.300 euros”. En este sentido, Rodríguez propuso que el contrato tendría una duración de hasta 75 años y sería revisado en un ciclo de 14 años para verificar que el estado de la casa no haya cambiado.
De todos modos, el requisito de obtener vivienda asequible de una empresa recién cotizada no es demasiado restrictivo sin entender la letra pequeña que incluye cuestiones inmobiliarias (al menos en la parte económica). En concreto, los ingresos del inquilino deben ser de 2 a 7,5 veces el IPREM. Es decir, entre 16.800 y 63.000 euros al año. Tiene un alcance amplio y aborda lo que la Administración considera problemas de vivienda de libre mercado “horizontales”.
Casa 47 estrenará en 2026 un portal online “donde podrás consultar las promociones disponibles y los requisitos específicos de cada promoción”.
¿A cuánto asciende el alquiler? Rodríguez volvió a citar “una fórmula legal que garantiza que nadie gaste más del 30% de sus ingresos en alquiler”. “Esto no significa que construiremos edificios más baratos, sino que los costes de construcción correrán a cargo de la administración pública”, insistió. La ministra puso el ejemplo de Madrid, donde estimó que los precios de Casa 47 serían un 38% más bajos que los del mercado, o Málaga, donde los precios serían la mitad.
“En otros lugares que aún no hayan llegado a este nivel de tensión aplicaremos otros criterios correctores, como no superar el precio actual”, explicó Rodríguez, en referencia a la casa de Saleb en Olivenza, Badajoz, donde la renta media anual es de 25.000 euros y el alquiler ronda los 400 euros.
Señalaron que aquellos con ingresos inferiores a los requisitos de entrada, es decir, menos de 16.800 euros al año, “recibirán apoyo a través de viviendas sociales”. El departamento de vivienda cree que las personas con ingresos superiores a 63.000 euros “no deberían tener problemas para acceder al libre mercado”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció al finalizar el 41 Congreso Federal del Partido Socialista Obrero, en diciembre del año pasado, la creación de una empresa pública con capacidad para “construir y gestionar viviendas”. Los directivos han estado trabajando este año en la creación y marco jurídico de la nueva sociedad, que se constituyó este jueves sobre la base de una entidad estatal de suelo (Sepes).
Desde hace meses, el Ministerio de Vivienda viene dando pasos para nutrir la nueva empresa estatal, como la cesión en curso de unas 45.000 viviendas y 2.400 solares propiedad de Sareb, el impulso de la Operación Camp, la construcción de una nueva comunidad en Madrid con unas 10.700 viviendas, o el anuncio de la construcción de 1.300 viviendas en los terrenos de la antigua prisión. El jueves, Rodríguez también anunció el lanzamiento de un “Plan de Vivienda Pública con $100 millones en financiamiento” para traer más viviendas al fondo público.