La aduana de Dresde detuvo a un holandés en un tren que llevaba consigo más de 100.000 euros en efectivo. Dijo que quería usarlo para comprar dos autos caros.
El hombre de 31 años viajaba hace más de una semana en un tren internacional entre Dresde y Bad Schandau. Un control reveló que en su mochila llevaba billetes por valor de 98.000 euros.
Durante el registro resultó que también llevaba miles de euros en los bolsillos del pantalón y de la chaqueta. Con la ayuda de una máquina contadora de dinero, la aduana alemana llegó a un total de 105.430 euros en efectivo.
El hombre dijo que había salido de Ámsterdam y se dirigía a la capital checa, Praga. Quería usar el dinero para comprar dos autos caros, pero no podía decirle a la aduana qué modelos eran ni cuánto costarían exactamente.
30.000 euros salieron de su propia cuenta, el resto lo recibió de amigos en Vietnam. Como la aduana alemana tenía serias dudas sobre esta historia y el origen del dinero, se confiscó todo el importe.