Llevan años exigiendo mejores condiciones laborales. La reducción de personal compromete la vigilancia de las vías y la seguridad de los usuarios. Una vez que ocurre un mal funcionamiento o un accidente, el tiempo de respuesta será cada vez más largo. La asociación lo condenó. … La Guardia Nacional Española (AEGC) exige que el Grupo de Tráfico disfrute de las mismas condiciones que ya disfrutan otras unidades especializadas.
La Brigada de Tránsito es responsable de la vigilancia, seguridad, asistencia y control del transporte. Dadas sus circunstancias, solicitaron turnos rotativos para permitir una mejor planificación de los servicios y la mediación familiar. La AEGC cree que esta medida también beneficiará a la seguridad vial, ya que se pueden prestar más servicios en las carreteras sin personal suficiente. Además, sostuvieron que ese servicio por turnos pondría fin a los casos de “abuso de autoridad” cometidos por los jefes de destacamento en determinados cuadrantes.
Su afirmación se basa en la experiencia de algunas unidades que llevan tiempo trabajando por turnos y que el trabajo ha mejorado. Mientras tanto, en otros departamentos la falta de agentes hace que no se pueda alcanzar el número de personas necesarias para establecer turnos.
Además, algunos departamentos han realizado un estudio para comprobar la viabilidad de esta medida en colectivos de tráfico, con resultados positivos. Un comunicado de la asociación afirma que tras enviarlo al Estado Mayor, la asociación decidió rechazar la solicitud, que representaba “un trato discriminatorio e injusto, ya que significaba que sus miembros sufrían en todos los aspectos”.
Los turnos que solicitaron se basaron en seis días consecutivos de servicio y cuatro días de servicio gratuito, mientras que el turno actual se basa en cinco días hábiles y tres días de servicio gratuito. La segunda razón, dijeron, les permitía tomarse menos tiempo libre los fines de semana y dificultaba la coordinación de la vida familiar. Pero para construir el modelo requerido, cada subsector debe ser aprobado por los distintos componentes que componen el modelo, y deben saber en qué ronda están votando.
Sin embargo, también ha habido casos en los que se preguntó a los empleados si querían trabajar por turnos, pero no se les dijo qué turnos habían aceptado. Aceptan sin saber que quieren la aprobación de un modelo que no les beneficia, en lugar del modelo que solicitaron, lo que les lleva a su rechazo. Así ocurrió en toda Castilla-La Mancha, a excepción de Guadalajara, que se negó.