El ministro de Transportes tiene dos días para convencer a los representantes de los maquinistas de la seguridad de algunas líneas donde el propio Gobierno se ha visto obligado a reducir la velocidad para evitar nuevos accidentes, admitió … Óscar Puente intentó resolver la crisis estructural mediante despidos (tres desde la tragedia de Adamus) y duelo. Los gobiernos cedidos eran expertos en atender las demandas secesionistas de supervivencia y sabían atender cualquier exigencia: con chequera y desigualdad. Sin embargo, en este caso, el maquinista no acepta un cheque ni pide un aumento, sino que garantiza la circulación en una red anticuada y mal gestionada. Puente tiene dos días para llegar a un acuerdo con los sindicatos ferroviarios que cancelaría una huelga programada para el lunes y evitaría que los temores legítimos de algunos aburran a los cientos de miles de personas que viajan en tren para ir a trabajar todos los días.
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