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Ahora que ha pasado el tiempo, Nuria Gatto se da cuenta de que en el colegio y en el instituto la trataban como a un “bicho raro”. Esto no quiere decir que tuvo una infancia muy feliz, fue hija única de padres dedicados a su felicidad. Pero, ¿cómo no sentirte rechazado si tus compañeros de trabajo evitan tocarte debido a un corte en la palma de tu mano? ¿Cómo escapas a los ojos sabios cuando más tarde, a mediados de la adolescencia, de repente te empiezan a crecer escamas en la frente? En la voz de la técnico de laboratorio de 28 años hay una calma que va desde la ira hasta la aceptación: “Solía ​​maldecirme por haber nacido así. Cuando hablaba de psoriasis, se me hacía un nudo en la garganta o lloraba”, explica por teléfono.

Psoriasis en niños, tres puntos clave

DetecciónUn tercio de las personas que padecen la enfermedad la desarrollan antes de los 18 años.

signos externosLas lesiones cutáneas en los niños suelen ser pequeñas, delgadas, escamosas, de forma anular y, a menudo, parecidas a un eczema.

Zonas afectadas Las zonas más afectadas suelen ser el cuero cabelludo y la cara, seguidas de las superficies de las rodillas, los codos, el tronco y la ingle.

Fuentes: Acción Psoriasis, Ley Española de Pediatría, Sociedad Española de Dermatología y Venereología

Como ocurre en un tercio de los afectados, la enfermedad se manifiesta antes de llegar a la edad adulta. Por supuesto, desde el momento en que desarrolló enrojecimiento e hinchazón en su dedo meñique izquierdo cuando tenía tres años, pasaron cinco años hasta que encontró el diagnóstico correcto. Durante este período, Gatto vivió una época de la que guarda dos vivos recuerdos: los tarros de crema amontonados en varios rincones de la casa, medio abandonados por el fracaso de distintos tratamientos, y el viaje en el asiento trasero del coche. “Mis padres lo intentaron todo. Somos de Zamora y hubo un tiempo en que íbamos a Bilbao a ver al médico, cinco horas de ida y cinco de vuelta”, desvela.

Tamara Gracia Casagna, Un médico responsable de la consulta de psoriasis pediátrica del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza afirmó que el diagnóstico tardío es habitual. La psoriasis suele manifestarse en dos momentos críticos, la primera infancia y la adolescencia. Los expertos explican que si bien los síntomas pueden diferir en cada etapa, el enrojecimiento o descamación más común es muy similar a los síntomas de la dermatitis atópica, lo que muchas veces provoca un retraso en el diagnóstico.

“Es importante no ocultar información a los pacientes y explicarles que esta enfermedad siempre estará con ellos”

Tamara Gracia Casagnaresponsable de la Consulta de Psoriasis Pediátrica del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza

A veces una predisposición genética puede explicar por qué se manifiesta la enfermedad, pero ese no fue el caso de Gatto. No tienen evidencia de otros casos similares en esta familia. De todos modos, a los padres que “mueven cielo y tierra” les resulta mucho más fácil pensar en qué hacemos con lo que tienen, a pesar de que la epidemia se agudiza en la cara, el cuero cabelludo o los brazos. Para recopilar la mayor cantidad de información posible, se hicieron miembros de Acción Psoriasis, una organización que ayudó a marcar una gran diferencia en la vida de su hija.

¿Cómo ayudar a un niño con psoriasis?

cuida tu piel Establece hábitos diarios para mantenerte bien hidratado.

evitar productos El alcohol, los perfumes y otros irritantes pueden desencadenar la psoriasis.

Educar a quienes te rodean Incluir a profesores y compañeros para crear un ambiente de comprensión y apoyo.

aumentar tu autoestima Y no descarte buscar ayuda externa, como grupos de apoyo o psicoterapia.

Cuida tu alimentación y asegúrate de hacer ejercicio. La obesidad puede ser un factor en el empeoramiento de la psoriasis.

Siga el tratamiento prescrito por su médico.

Fuente: Acción de la psoriasis

En Salamanca, ciudad donde más tarde sería estudiante universitaria, Gatto fue acogida en un grupo de apoyo dirigido por psicólogos y sociólogos y atendido por otros pacientes de psoriasis. Ella era la más joven, tenía unos 14 años, pero los otros testigos fueron reveladores. “Ahí me di cuenta que uno podía tener esta enfermedad y ser feliz, podía soñar con tener el trabajo que quería”, dijo. “Dejar de castigarte es una experiencia importante”.

medico confiable

El Dr. Gracia tiene muy claro que “la psoriasis es una patología que afecta emocionalmente” y destaca la importancia de educar tanto al paciente como a su entorno durante las consultas. “Tenemos que explicarles que se trata de una enfermedad crónica que les acompañará siempre. Es importante no ocultar información, ni siquiera a los niños pequeños, y adaptar el lenguaje a su edad. La confianza es crucial”, argumenta por teléfono.

Gatto lo sabía porque estaba inmersa en un nuevo comienzo: no solo había tenido que cambiar de médico porque recientemente se había mudado de Zamora a Guadalajara para trabajar en la industria farmacéutica, sino que en 2020, el año de la pandemia, perdió al médico que la diagnosticó cuando era niña y que había estado con ella desde entonces.

“Ahora soy más consciente del impacto que ha tenido la psoriasis en mi vida”

Nuria Gattopaciente

“Al haber sufrido psoriasis, fácilmente empatiza con los pacientes. Muchos de nosotros tendemos a estar muy nerviosos por estar en la misma sala de espera, y es crucial encontrar a alguien con quien puedas tranquilizarte y trabajar mano a mano para ver qué tratamientos funcionan mejor”. Ahora analiza que debe buscar un nuevo cómplice que le siga ayudando a sobrellevar la enfermedad, cada vez más controlada y que le afecta cada vez menos debido a los avances en los tratamientos.

El doctor Gracia confirmó que en los últimos años se ha producido una “revolución” en el tratamiento – con medicamentos y otros tratamientos que sustituyen a los ungüentos tradicionales – que permiten a los afectados llevar una vida cotidiana normal sin ninguna enfermedad. Pero además, Gato también supo dejar a un lado el miedo de la chica que sufría sonrojándose y las miradas de desconfianza que despertaba en los demás. “Ahora soy más consciente de que la psoriasis es parte de mi vida y de mi personalidad”, afirmó.

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