Incorporar un perro a la familia lo aporta Enséñele las responsabilidades de vivir en un ambiente humano. La educación básica no sólo facilita la vida diaria, sino que también previene problemas de conducta y fortalece los vínculos afectivos.
“Cuando introduces un perro en tu familia, es importante darle un entrenamiento básico”, afirma la organización británica Dogs Trust. “Por aquí Puedes enseñarle cómo comportarse y ayudar a evitar que se produzcan malos comportamientos.“, agregaron.
El enfoque recomendado por los expertos de la organización se basa en refuerzo positivo. “El adiestramiento con recompensas también es divertido y ayudará a crear un vínculo positivo entre tú y tu nuevo cachorro”, señalan desde la entidad.
Se recomienda comenzar en un ambiente controlado en casa y solo luego transferir lo aprendido al exterior. “Tomarse el tiempo para entrenar a su perro y enseñarle habilidades básicas los beneficia a ambos. Velar por su seguridad en todas las situaciones, especialmente durante los paseos y salidas”, afirmó la organización.
Uno de los conceptos clave es Utilice un marcador, una señal breve y consistente que confirme al animal que su suposición es correcta. Puede ser una palabra corta y entusiasta como “¡Sí!” o “Está bien”, o una herramienta como un silbato o un clicker.
En palabras de la organización, “Marcar es una señal clara que le indica a su perro que está haciendo un buen trabajo. Es muy útil a la hora de entrenar nuevos comportamientos. “Este recurso aumenta la precisión de la comunicación y acelera la conexión entre acciones y recompensas.
Tomarse el tiempo para entrenar a su perro y enseñarle habilidades básicas será especialmente útil para mantenerlo seguro en paseos y salidas.
este Preparación ambiental y orientación humana. Esto también es importante. Practicar primero sin el perro ayudará a dar instrucciones claras y evitar confusiones. Además, es buena idea elegir un espacio tranquilo y sin distracciones, empezando cuando el animal se sienta contento y relajado.
Este método se basa en Demuestre el comportamiento deseado en lugar de forzarlo y mantenga una actitud tranquila y coherente. Las sesiones de entrenamiento cortas (de cinco a diez minutos) pueden promover la concentración y, si el cachorro se congela, es mejor dar un paso atrás y avanzar más suavemente en el siguiente intento.
Los expertos insisten en que la educación canina es un proceso de aprendizaje compartido. registrar el progreso y Finalizar cada práctica con un momento divertido puede aumentar la motivación. Lo más importante es recordar que el objetivo no es sólo la obediencia, sino una convivencia segura y satisfactoria para ambas partes.
Para resumir su filosofía, Dog Trust enfatiza que si el entrenamiento ya no es divertido para ninguno de nosotros, deberíamos “guardarlo para otro momento”. porque Una buena enseñanza también significa saber detenerse a tiempo.