Eran principios de los años ochenta, las drogas proliferaban entre nosotros, yo acababa de ser elegido al Parlamento en junio de 1983, todavía trabajaba como pediatra, la política era una profesión (no una profesión) y estaba decidido a incluirla en la agenda. … Publicado La ola de drogadicción severa que está destruyendo a nuestros jóvenes: Basta.
Lo hicimos. En marzo de 1985 abrimos la primera unidad pública para atender a miles de jóvenes adictos: CEDRO, en la Casa de Socorro del centro de Vigo, calle Uruguay. Pero como somos los primeros en todo este entorno, los jóvenes vienen a nosotros devastados por la heroína y otras adicciones. Al frente están el experimentado psiquiatra Xosé Teixeiro y el psicólogo y psicoterapeuta Jorge Cabrera. Junto a ellos, enfermeras, auxiliares, administradores… y ese congresista que era yo, sufrimos el rechazo de una sociedad bienpensante que no quería drogadictos cerca de sus casas, a pesar de que tenía drogadictos en sus casas, en sus casas.
Ahora no es el momento de hacer publicidad positiva sobre los jóvenes que buscan ayuda. Luego del nacimiento de CEDRO, nació su primer aliado Érguete, legalizado en 1985. Se reunieron muchas veces en CEDRO. Mientras algunas autoridades todavía se reunían con los contrabandistas que habían pasado del tabaco a las drogas, el ayuntamiento de Vigo ofreció a Elgate más ayuda. Cuando yo estaba en la alcaldía, el ayuntamiento le cedió gratuitamente la residencia del Alcalde Martínez Garrido, y todavía permanecen allí. Al mismo tiempo, CEDRO ha crecido tanto que durante mi gestión como alcalde abrimos sus instalaciones actuales en Pintor Colmeiro.
En la nueva ubicación, algunos residentes de ambas zonas tienen problemas. Eran los años 90, pero no querían drogadictos cerca. Y trabajando en solitario, bajo la lluvia torrencial, para atender integralmente y con dignidad a todo tipo de pacientes con adicciones. Ahora que por fin el Sergas ha consolidado estas 13 unidades, solo quedan 13 unidades en toda Galicia, os cuento lo que los medios y las webs no os cuentan. La ciudad y sus dirigentes de entonces hicieron lo justo y necesario. No queremos medallas ni homenajes, pero como en el programa de detección precoz del cáncer de mama, Vigo y nuestro ayuntamiento iniciaron el camino hacia la prestación de servicios de salud pública universales, gratuitos y de calidad.
Lo mismo hicimos cuando buscamos una alternativa al vertedero de Zondal, que sería un gran parque que no hubiera ocurrido como el colapso del vertedero de Benns en A Coruña (1996), que mató a una persona (el cuerpo no fue encontrado) y provocó un desastre ecológico al llegar la contaminación marina a las costas francesas. En definitiva, podemos estar orgullosos de lo que hacemos en beneficio de todos. Gracias por la confianza que nos diste, pero luego esa confianza se desvaneció. Como decía el poeta: “El camino se hace al caminar”, y algunos lo recorremos bien, aunque otros no quieran. Esta es la historia de la sociedad humana.