La multinacional de ingeniería y tecnología Bosch participa en el acto mover mover Un nuevo concepto de pila de combustible de hidrógeno de Berlín, diseñado específicamente para autobuses urbanos. El módulo denominado C100 forma así parte del amplio catálogo de soluciones de la compañía alemana para la producción y uso de hidrógeno en el sector móvil.
Entre ellos se incluyen unidades de pila de combustible con potencias de entre 100 y 300 kilovatios. En el caso del Fuel Cell Power Module (FCPM) C100, hablamos de una nueva versión de su tecnología, que está diseñada específicamente para su instalación en autobuses que realizan principalmente trayectos urbanos.
La tecnología del hidrógeno permite que los vehículos funcionen con electricidad generada a partir de fuentes de energía renovables, lo que significa que pueden funcionar sin emitir dióxido de carbono (CO2), proporcionando una solución sostenible para el transporte público en las ciudades europeas.
El nuevo C100 es un módulo compacto que se puede integrar fácilmente en autobuses de entre 12 y 18 metros. Su diseño plano tiene sólo 40 cm de altura y se puede montar en el techo, como era habitual en los modelos Continental más antiguos.
Además del C100, Bosch también ofrece dentro de su gama de soluciones el modelo C190, dirigido a autobuses y autocares interurbanos y que se instala en la parte trasera del vehículo. Las pruebas del modelo en vehículos de demostración están previstas para el primer semestre de 2026. El catálogo lo completa el FCPM C300 con una potencia de 300 kW, diseñado para camiones y autobuses pesados.
“Además de los autobuses puramente eléctricos, los vehículos de pila de combustible también pueden ayudar a combatir el cambio climático”, afirmó Jan-Oliver Röhrl, vicepresidente ejecutivo de Bosch Power Solutions. Además, la tecnología es especialmente adecuada para autobuses que recorren largas distancias todos los días y tienen pocas oportunidades de recargar durante el servicio, explicó la multinacional.
reducir las emisiones
La normativa europea exige que, de aquí a 2030, las emisiones de dióxido de carbono de los nuevos autobuses urbanos se reduzcan en un 90 % en comparación con las medidas de 2019. Además, a partir de 2040, este requisito se extenderá a otros autobuses. Por lo tanto, los vehículos equipados con pilas de combustible, que la UE considera de cero emisiones porque funcionan como vehículos 100% eléctricos para todos los fines, pueden hacer una contribución significativa al logro de estos objetivos.
Bosch dijo que lleva muchos años apostando por impulsar el desarrollo de la economía del hidrógeno y aportando soluciones tecnológicas para toda la cadena de valor de este elemento, desde la producción y la infraestructura hasta el uso final. En 2025, la empresa lanzó la celda electrolítica Hybrion PEM para producir hidrógeno. También es apto para motores de hidrógeno y componentes específicos para estas aplicaciones. Además, el equipo de Bosch recibió el Premio Alemán del Futuro por su desarrollo de pilas de combustible móviles.