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José Bogas pondrá fin a su mandato como consejero delegado de Endesa en la próxima junta general de accionistas del próximo 28 de abril, tras casi 12 años al frente de la eléctrica.

El consejero, que cumplirá 71 años en 2026, no se jubilará finalmente porque, según recoge la convocatoria de la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para una junta de accionistas, seguirá ejerciendo en Endesa como consejero en el órgano de gobierno de la compañía (con la condición de un consejero externo más).

Bogas renunció así a las responsabilidades administrativas que había ejercido en la empresa durante más de una década y asumió tres tareas: la transformación en un contexto marcado por la transición energética, la promoción de las energías renovables y la electrificación de la economía.

Ingeniero industrial, graduado en el Instituto de Ingeniería Técnica Superior ICAI en 1978, se incorporó a la entonces compañía eléctrica que cotizaba en bolsa en 1982 como jefe de la sección de investigación de mercados del departamento de planificación.

Desde entonces, ha ido ascendiendo en el organigrama de la compañía, ocupando casi todos los puestos importantes hasta que en 2014, cuando era director general de operaciones en España y Portugal, fue nombrado consejero delegado, sucediendo en el cargo a Andrea Brentan. La compañía energética ya estaba bajo el paraguas de Enel, su mayor accionista y había adquirido el control mayoritario de Enel en 2009.

Dejó la puerta abierta cuando se fue.

El pasado mes de febrero, al anunciar los resultados del año pasado, Bogas dijo sentirse “fuerte” para seguir al frente de la eléctrica, aunque subrayó que su futuro tendría que plantearse “con el consejo de Endesa y en última instancia” con la junta de accionistas.

“Así es la vida, eso es lo que pasa. Después de 45 años en Endesa, cada día que pasa me acerca más a la retirada. Pero haré lo mejor para el equipo”, afirmó.

En cualquier caso, bromeó diciendo que si terminara su carrera en la compañía sería un buen momento porque, a tenor de los resultados de 2025, en el que el beneficio de Endesa aumentó un 16% hasta los 2.198 millones de euros y se superaron los objetivos, “se quedará fuera”.

La elección para suceder a Bogas como consejero delegado está en manos de la italiana Enel, principal accionista de Endesa con el 70% de su capital, que deberá presentar su propuesta en la próxima junta.

Por tanto, como se rumoreaba recientemente, Enel tendrá que optar por la opción española o italiana para pilotar la “joya de la corona” dentro de su filial.

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