A todos los que alguna vez han viajado al extranjero les ha pasado lo mismo: problemas estomacales e intestinales. A menudo es causado por algo tan inocente como un cubito de hielo en tu cóctel o agua del grifo mientras te cepillas los dientes. Las patatas fritas y la Coca-Cola ayudan, dice una persona. “Esto es pan comido”, grita alguien más. Pero ¿qué es verdad ahora? La editora y experta en viajes Sybylle Kroon lo descubrirá.
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