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Apenas unas semanas antes del día de Sant Jordi, el Ayuntamiento de Barcelona anunció un programa de apoyo a las librerías por un importe aproximado de 850.000 euros al año. La idea se basa en quince acciones para “fortalecer, potenciar y potenciar” el sector del libro de la ciudad como “parte clave” del modelo de cultura y proximidad. El plan fue presentado el viernes por el alcalde Jaume Collboni y ha sido consensuado con la Asociación de Libreros de Cataluña y su presidente Èric del Arco. El alcalde aconsejó a los vecinos comprar en librerías locales, “no en Amazon”.

“Al comprar en librerías se defiende un modelo urbano, un modelo cultural, una manera de interactuar, y los beneficios se quedan locales, dentro de la comunidad”, enfatiza Coboni. Además de reforzar la profesionalización, la digitalización, las ayudas y las subvenciones del sector, uno de los aspectos más destacados de la iniciativa es que en el futuro las librerías estarán “ubicadas” en recintos municipales, cerca de bibliotecas y otros equipamientos culturales. El objetivo, ha apuntado, es que las tiendas formen “parte del ecosistema librero de la ciudad”.

Otra cuestión fundamental del plan es utilizar librerías y bibliotecas como “agentes culturales” para hacer realidad “cerrar el teléfono y abrir un libro”. Eric del Arco, por su parte, ha señalado que en Barcelona hay aproximadamente 380 puntos de venta de libros y ha valorado la iniciativa, que ha asegurado que “marca sin duda un antes y un después” y la ha calificado de “declaración política, pública y cultural”.

El presidente de los libreros celebró que si bien “Barcelona hoy va a la cabeza”, era necesario exigir más a otras administraciones públicas, afirmando: “Tenemos que dejar claro qué es estructural, que los libros se compran en librerías, que no es una cuestión de precio ni de tecnología, que es ante todo una cuestión política”.

Becas de estudio y evento para libreros

El programa de apoyo a las librerías incluye una convocatoria de cuatro becas para cursar un título profesional impartido por la Escuela de Librerías de la Universidad de Barcelona, ​​que también ofrecerá cursos específicos adaptados a las necesidades reales del sector. Además, para apoyar la digitalización y la innovación tecnológica, se han destinado 80.000 euros para “facilitar proyectos como la creación de tiendas online” o mejorar los sistemas de gestión y herramientas digitales.

Asimismo, se digitalizará el Mapa Literario de Barcelona, ​​diez años después de que Barcelona fuera declarada Ciudad de la Literatura por la UNESCO. Otra partida económica del plan son 200.000 euros para actividades que “pongan en valor el papel de las librerías como comercio local y agente cultural”. En este marco, el libro se incluirá en los próximos programas municipales “Bono Cultura” y “Bono Consumo”.

Por otro lado, el plan prevé que se autoriza a la Asociación de Libreros a gestionar tres becas Barcelona Crea, “apoyando proyectos relacionados con la innovación, la mediación lectora, la planificación cultural, la digitalización cultural y el desarrollo de nuevos modelos de negocio”. Actualmente, en Barcelona hay 134 librerías socias, en su mayoría pequeñas y medianas, librerías independientes arraigadas en la comunidad, y en el 74% de los casos, el equipo está formado por entre una y cinco personas.

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