fotonoticia_20251218023414_1200.jpg


ARCHIVO – El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Iván Gil, habla en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York

– Europa Press/Contacto/Li Rui- Archivos

Madrid, 18 de diciembre (Prensa Europea)-

El gobierno de Venezuela condenó el miércoles la “agresión abierta y criminal” de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas después de que el presidente Donald Trump ordenara un bloqueo de todos los petroleros sancionados que entran y salen de la costa de Venezuela y pidió una reunión “urgente” del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para abordar lo que llamó un “plan colonialista” y un “acto monumental de extorsión”.

“Estados Unidos está creando caos y destrucción en las relaciones internacionales de la misma manera que las fuerzas del mal que desencadenaron la Segunda Guerra Mundial. El Consejo de Seguridad, que es responsable de garantizar el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, debe evitar esto”, dijo en una carta dirigida a Antonio Guterres, secretario general de los organismos multilaterales, firmada por Samuel Moncada, representante de Venezuela ante las Naciones Unidas.

En este sentido, llamó a convocar “con carácter de urgencia” una reunión del Grupo de los 15, incluido Estados Unidos, para discutir “la agresión de Estados Unidos contra Venezuela” y “tomar las medidas necesarias para restaurar la legitimidad internacional”.

“Si el Consejo de Seguridad ignora este crimen de agresión (…), aceptará todo el sistema de seguridad colectiva de las Naciones Unidas, que el pueblo ha construido a un gran coste durante los últimos 80 años”, señaló en una carta publicada en Telegram por el ministro de Asuntos Exteriores venezolano, Iván Gil.

El embajador recordó la incautación de un petrolero hace más de una semana “cuya tripulación fue secuestrada y desaparecida” y el “presunto cierre total del espacio aéreo venezolano” ordenado a finales de noviembre, pero advirtió que “hoy nos enfrentamos a violaciones de una escala aún mayor”, habiendo condenado anteriormente un bloqueo “aplicado unilateralmente y contrario a la legalidad internacional”.

Por otro lado, destacó que “nunca en la historia de Venezuela un jefe de Estado y/o de gobierno de una potencia extranjera pensó que el territorio del Estado venezolano, incluidos sus campos petroleros y otros bienes, le pertenece, lo cual es preocupante”.

Reiteró: “Con la llegada del ultimátum la gente está aún más loca. Si Venezuela no se rinde a su voluntad, nuestro país será atacado por su poder militar. El Presidente de Estados Unidos violó impunemente la soberanía nacional, la integridad territorial y la independencia política de Venezuela frente al mundo entero”.

En esta línea, se hizo eco de la retórica de la Casa Blanca sobre su propiedad de la industria petrolera de Venezuela y “exigiendo su devolución”. “Esto significaría que el reclamo del gobierno de Estados Unidos sobre las mayores reservas de petróleo del mundo sería uno de los peores actos de saqueo en la historia de la humanidad”, añadió sobre una declaración que calificó de “ridícula”.

“Esto confirma que la dependencia de Estados Unidos del petróleo no tiene límites y que todas las excusas utilizadas contra nuestro país en las últimas semanas son parte de una cortina de humo”, afirmó, en referencia a la lucha contra el narcotráfico, argumento utilizado por Washington para justificar sus hostilidades, que han incluido ataques a barcos en aguas del Caribe y el Pacífico que han matado a más de 90 personas.

Concluyó: “Se trata, por tanto, de un plan claro, típico del colonialismo, que no tiene cabida en el siglo XXI. Es un acto de extorsión masiva contra un Estado soberano; un crimen grotesco que viola todas las normas de la civilización y, en última instancia, una confesión del crimen de agresión masiva”.

Referencia

About The Author