Carlos Mur, un ex alto funcionario madrileño acusado de morir en una residencia de ancianos sin atención hospitalaria durante la pandemia, se defendió ante un juez el martes, refiriéndose repetidamente a lo que sabía y ordenó el entonces ministro de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero. Manifestó que sabía que la medicalización no funcionaba y que el protocolo elaborado por el propio Moore era un desarrollo de la idea de medicalizar los centros contenida en el plan de Escudero.
Moore, exministro de Sanidad, dijo que envió un correo electrónico el 20 de marzo de 2020, del que se copiaron Escudero y otros funcionarios madrileños, advirtiendo que los planes de tratar a los pacientes en residencias no eran viables en ese momento, como él mismo confirmó a El País. Tal y como informó este periódico, Moore envió un correo electrónico en el que advertía que no quería que ninguna autoridad cargara su conciencia con “muertes evitables”. El correo electrónico estaba dirigido a un alto funcionario del Ministerio de Política Social, y también fueron copiados el entonces Ministro de Política Social Alberto Reyero y la Viceministra de Salud Ana Dávila.
La declaración de Moore es el indicio más claro hasta ahora de la posible responsabilidad de Escudero, quien no fue acusado y dejó el cargo en junio de 2023. Hoy es senador y, por lo tanto, puede comparecer ante la Corte Suprema. La asociación de familias en duelo cree que Moore tiene información suficiente para que un juez ordene una investigación sobre él, su mano derecha, la viceministra Ana Dávila, e incluso la presidenta Isabel Díaz Ayuso. La abogada de la familia, Alejandra Jacinto, no hizo ese pedido al final de la audiencia, pero destacó que durante la reunión se habían logrado avances. “Hoy, por primera vez, vi a Carlos Moore cometer un crimen”, dijo Jacinto a los periodistas que esperaban en la calle.
Moore es una figura clave en la investigación. Caso de residencia Porque supervisa la atención en residencias de ancianos de la red sanitaria. Hoy, en el Juzgado de Instrucción 37 de Madrid, es la segunda vez que declara como imputado. La semana pasada admitió ante otro juez de Madrid que no se dio tratamiento médico en la residencia donde falleció un anciano. Según la asociación de familiares, Moore está siendo investigado por ocho jueces diferentes, una dispersión provocada por la asignación de las muertes reportadas a múltiples jurisdicciones de la zona.
El tribunal aún no ha dado con el paradero de otros dos ex altos funcionarios que fueron citados el martes por Francisco Javier Martínez Peromingo, el médico autor de los documentos. y Pablo Busca, exgerente de la ambulancia Summa 112.
La presidenta del Juzgado de Instrucción 37, la magistrada Purificación Elisa Romero Paredes, investiga una denuncia presentada por Concha Quirós, cuya madre falleció el 14 de marzo de 2020, en la taberna Manoteras, al noreste de la capital madrileña. Además, el entonces geriatra del Hospital Ramón y Cajal, que era el encargado de aplicar el filtro de protocolo en Manotras y otras residencias de su ámbito de influencia, fue citado y declarado bajo investigación.
¿Tienes algo que decir? Escribir al autor fpeinado@elpais.es