El empresario Víctor de Aldama, primer imputado por el caso Mascarilas que declara ante el tribunal, se describió este miércoles como el “vínculo” entre las constructoras adjudicatarias de proyectos por el Ministerio de Transporte; Koldo García, asesor del ministro José Luis Ábalos … Este último es sospechoso de proporcionar fondos ilegalmente al Partido Socialista Obrero Español.
Según el comisionista, pudo haber cobrado grandes cantidades, hasta 250.000 euros, que le entregaron distintos empresarios entre 2019 y 2021, y entregárselas a Ábalos y sus asesores. A su vez, los hombres le dirían que el dinero era una forma de financiar al partido de gobierno, y que el presidente Pedro Sánchez lo sabía, según su versión de los hechos. El comisionista mencionó a las empresas Levantina o Azvi, cuyos propietarios fueron citados como testigos en este juicio pero no declararon porque estaban investigados en otro artículo de la Audiencia Nacional por la supuesta manipulación de adjudicaciones de obras públicas.
Al mismo tiempo, cuando las empresas le dijeron que no tenían liquidez para pagar, él mismo supuestamente aportaba fondos de las cuentas de la empresa para cubrir los gastos diarios de Ábalos y su mano derecha, enviando 10.000 euros al mes a Cordo García. También pagó (a través de uno de sus socios) el alquiler del piso en el centro de Madrid donde vivía la pareja extramatrimonial del político, Jésica Rodríguez; tratamientos de fertilización para la ex esposa de Cordo García, su motocicleta; Declaró que facilitaría un coche a su hermano Joseba García o prestaría servicios de “dama” al exministro durante la visita oficial a Oaxaca (México) que organizó personalmente.
‘Estos son gastos ministeriales’
El empresario dio respuestas detalladas a las preguntas del fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón, quien pidió una pena de siete años de prisión, y dijo que respondería preguntas de todas las partes.
Sobre el supuesto sistema de pagar en efectivo a Ábalos y Cordo, quienes le dirían que es un “apoyo” para financiar el partido, dijo: “No busco que me den un trabajo para poder pagarles. Espero ganar fama a través de mis conexiones para poder hacer mis negocios en otras áreas o en otros lugares. Ellos vinieron a mí y me dijeron, les voy a presentar empresas para que podamos hacer esto. Estas empresas empezaron a pagarme en efectivo y les entregué en el ministerio y en la casa. en Elviso”, refiriéndose a la casa de Ábalos.
“Las ofertas empezaron a caer y empezó a girar la ruleta”, dijo Aldama. “No entendieron que la constructora me decía: ‘Una vez que seamos ganadores, no podemos pagar lo que acordamos. Pasa un tiempo desde que empezamos a trabajar hasta que nos pagan. Hay que cumplir con los hitos. Luego tenemos que agregar modificaciones porque así ganamos el concurso'”, explicó. Por ello, Aldama argumentó que “me adelantó varias veces mi dinero” y les reprochó que “no se cayó del árbol”.
Una vez que el sistema supuestamente estuvo implementado, afirma que Cordo García le dijo: “Tenemos que resolver esto de manera que Ábalos tenga un evento y no tengamos un problema que él tenga que explicar. De esa manera puedes estar seguro de que te van a pagar”.
Para entonces llegará la donación mensual de 10.000 euros, aseguró, y aunque la donación fue para Cordo García, también lo fue para Ábalos. Según el empresario, coincidió con el asesor del ministro durante una conversación con éste en su despacho de la calle Alfonso 12 de Madrid. “Estos son los gastos del ministro, de su exmujer, de los hijos…”, aseguró Aldama a Cordo, quien se comprometió a donar los gastos.
“De 2019 a 2021 les entregué grandes cantidades de dinero en efectivo en sobres de mochilas Montblanc”, explicó el empresario. Afirmó que en el transporte llevaba 50.000 o 60.000 euros en sobres. “Si llevo una cantidad mayor, como 250.000 euros, la llevaré en una mochila”.
“Siempre me lo entregaron las empresas constructoras que participaron en el concurso. En otros casos nos lo entregaron empresas a las que habíamos ayudado, como Have Got Time. Carmen Pano me trajo dinero a la oficina, una vez fueron 50.000 euros y otra vez 40.000 o 45.000 euros, y les di las dos cosas”, continúa.
En cuanto al departamento de Jessica Rodríguez, explicó que el problema surge porque es casi imposible proporcionar cantidades tan grandes de efectivo de manera continua. «Los 10.000 euros eran una cantidad fija para que se sintieran tranquilos con sus gastos fijos mensuales, y el resto (no voy a comentar qué hacían o no hacían con el dinero) se utilizaba para financiar al PSOE. Les pregunté si el presidente sabía y él (Cordo García) me dijo que el presidente sabía lo que estaba haciendo. Me parece cómo un asesor puede llamar al presidente, llamarle Pedro y decirle: ‘Te voy a arrancar la cabeza'”, describió el empresario. Aseguró que el asesor de Ábalos podía dirigirse a cualquier ministro, porque fue Sánchez quien lo colocó en el Ministerio de Transportes a través del exministro de Organización Santos Cerdán porque confiaba en él.
En este sentido, explicó, “Yo no conocía nada a la señorita Jessica Rodríguez, pero Cordo García me dijo que ‘hay una manera de ayudar al jefe’ y lo ayudamos a encontrar un departamento y lo ayudamos a pagarlo. Escolano era mi socio, no era el líder, él se movía de manera autónoma con su empresa y yo con la mía. Por su cariño hacia mí, por la forma en que me trató, porque cuando se lo pedí no me hizo ninguna pregunta y le dije que teníamos que hacerlo. busqué un apartamento, así que se lo comuniqué a Koldo”, argumentó el empresario. Alberto Escolano, socio de Víctor de Aldama, pagó el alquiler del inmueble.
Luego de explicar que otro de sus socios entregó un sobre con 10.000 dólares al hermano de Codo García, Joseba García, en República Dominicana, donde dirigían juntos un negocio que generaba 70.000 dólares de ingresos mensuales en efectivo, y le dijo a la empresaria Carmen González Pano que ella y su jefe, Claudio Rivas, tendrían que comprarle una casa al Ministro Ábalos si querían obtener una licencia de explotación de hidrocarburos. La segunda empresa de combustibles de Vera, Aldama, ha integrado al presidente del Gobierno en la organización criminal en la que se le acusa de implicación.
“Si hay jerarquía, Sánchez es el número uno, Ábalos es el número dos porque es el que da y da, Codo es el número tres y yo soy el número cuatro”, afirmó.