Estaba cansado de su último partido en Miami. “Quiero volver a casa”, le gritó a su palco y a la grada donde eventualmente perdería ante Sebastian Korda. pero Carlos Alcaraz Ya reseteado, descansado y recargado … De cara a un gran reto que comienza la próxima semana en Montecarlo.
El murciano, que ganó el Open de Australia y el ATP 500 de Doha a principios de año pero tuvo más problemas de los previstos en la cita del North American Tour USA (cayó ante Medvedev en semifinales de Indian Wells y en tercera ronda de Miami), ha conseguido sus mejores resultados en tierra batida. Ganó 11 torneos en eventos rojos, entre los que destacan dos Abiertos de Francia y cuatro eventos Masters 1.000. Uno de ellos es el Campeonato de Montecarlo, que comienza esta semana (del 5 al 12 de abril), con el cuadro final ya fijado.
Se entrenó con ilusión en Murcia con compañeros importantes como Martín Landalus y llegó este viernes al Principado para adaptarse. El vigente campeón murciano, que debutó en el principado en 2022, perdió ante Coda en primera ronda, pero el año pasado ganó cinco seguidos para alzarse con el trofeo. Quería otro. También lo necesita si quiere conservar su trono de la ATP, como acecha Jannik Sinner, sólo podría añadir, ya que está suspendido desde el año pasado y no juega desde febrero hasta finales de mayo.
Aunque el murciano espera ir progresando poco a poco, se enfrentará en primera ronda a Stan Wawrinka o Sebastián Báez que están a punto de despedirse del circuito tenístico. En segunda ronda podría enfrentarse a Grigor Dimitrov, Frances Tiafoe o Terrence Atman. En cuartos de final, los finalistas de Miami Jiri Lehecka o Alexander Bublik. En semifinales hubo dos nombres de pura raza como Alex De Miñaur y Lorenzo Musetti, y sólo en la final, si Alexander Zverev o Daniil Medvedev no le molestaban primero, aparecería su viejo némesis Sinner.
Aunque Sinner le arrebató en solitario el primer puesto a Alcaraz, ya que sólo tienen 1190 puntos, no podemos olvidar que los datos del español son mucho mejores que los del italiano. Quiere sumar aún más, ya que Alcaraz afronta una primavera ambiciosa y aspira a competir en todas las pruebas del Tour: Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma y Roland Garros.
Esto es algo nuevo para su carrera, ya que hasta ahora ha tenido que ceder algunos puestos por una razón u otra. En 2022 no pudo participar en el partido de Roma por molestias en el tobillo; en 2023 no acudió a Montecarlo por una artritis postraumática en la muñeca izquierda; En 2024, debido a una lesión en el músculo pronador redondo del antebrazo derecho, tuvo que saltarse las paradas de Montecarlo y Barcelona y acabó en Madrid. En 2025 participó en los dos primeros torneos consecutivos, pero se lesionó en la final de Conde Gordo y no participó en la competición de Madrid, aunque luego ganó los campeonatos de Roma y el Abierto de Francia.
Si quieres ganar todos los partidos que ni siquiera Rafael Nadal puede completar, entonces estos 29 partidos son imposibles. Los mejores jugadores de la historia de este ámbito siempre han tenido que detenerse en algún momento de la primavera del tenis para poder alcanzar con hambre, combustible y salud el verdadero objetivo: el Grand Slam de París. Aunque ganó 11 títulos en Montecarlo, 12 en Barcelona, 5 en Madrid, 10 en Roma y 14 en Roland Garros, siempre necesitó parar a coger oxígeno durante la temporada de tierra.
Se trata de una superficie exigente que requiere fuerza física ya que el golpe ganador pierde potencia una vez que toca la arena, por lo que las partidas pueden llegar a ser muy largas. Tomemos las tres horas del primer partido en Montecarlo en 2022 o las cinco horas y media de la final del Abierto de Francia en 2025. Necesitas estrategia, pensar más en cada punto, priorizar la táctica sobre la fuerza. Demasiado calor tiene un impacto en el cuerpo. Alcaraz estaba dispuesto a lidiar con las variables de esta situación imposible, y no había duda de que podría hacerlo posible.