Jude Bellingham es una de las figuras más famosas del fútbol mundial. El centrocampista del Real Madrid, de 23 años, se unirá a Inglaterra en las semifinales del Mundial este sábado, un hito que mejorará aún más su corta pero impresionante racha de habilidades. … Una carrera premiada.
Pero detrás del futbolista, de sus goles y de la presión que conlleva una estrella de su talla, también hay una historia familiar muy significativa. Bellingham abordó exactamente esta parte más personal en una entrevista de 2023 con el periódico francés L’Equipe, en la que reflexionó sobre su infancia, la relación con sus padres y el papel de la familia en su carrera.
El fútbol no es lo suyo.
En entrevistas, el jugador recordó su infancia en Hagley, cerca de Birmingham, como una época tranquila y con estrechos vínculos con sus padres y su hermano menor Job. Bellingham explicó que sus padres trabajaron duro para que ambos pudieran crecer bien: “Trabajaron muy duro para que mi hermano y yo pudiéramos disfrutar de la vida”.
Explica que heredó de su madre una faceta más cultural, relacionada con el cine, la música o su forma de vestir. Sin embargo, el fútbol le llegó de su padre. “Tener una relación muy estrecha con mi mamá y mi papá me mantiene equilibrado”, dijo.
Bellingham dijo que su padre, Mark, fue una figura clave en su manejo del balón, aunque no de la manera que muchos podrían imaginar. Cuando era niño, no le interesaba en absoluto el fútbol. “No me gusta el fútbol”, admite, antes de recordar que acompañaba a su padre a los entrenamientos pero prefería recoger hierba y flores para preparar “un ramos de margaritas” para su madre.
Apoyo incondicional de la familia.
El centrocampista también explicó que sus padres han tenido que afrontar muchas situaciones nuevas desde que se convirtió en futbolista profesional y que tiene total confianza en ellos porque conocen sus prioridades. “Sólo quiero mantener un ambiente familiar”, afirmó el jugador, quien destacó que nadie le conoce mejor que sus padres y hermanos.
Incluso ahora, convertido en una estrella mundial, Bellingham todavía lucha por seguir siendo un joven normal en casa. Dijo en la entrevista que veía películas, charlaba, reía, bailaba y descansaba con su madre. “No quiero ser demasiado maduro todo el tiempo”, concluyó.