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En un acuerdo “histórico”, los servidores públicos estatales reducirán su jornada laboral por primera vez a 35 horas semanales. Según anunció el ministro de Función Pública, Óscar López, en una entrevista en el VI Foro Económico de elDiario.es, el Gobierno firmó este viernes con la mayoría de los sindicalistas las medidas que se implementarán en 2022 y que finalmente comenzarán en abril.

El acuerdo sobre la semana laboral de 35 horas se ha firmado este viernes por la mañana en la Mesa General de Negociación de la Dirección Estatal entre el Ministerio de Función Pública y la mayoría de los sindicatos (CCOO, UGT y CSIF), tras ultimar las pistas finales en varias reuniones esta semana. La Unión Gallega afirmó que ELA y CIG aún no han firmado el acuerdo porque el texto daba “garantías suficientes”.

A continuación, reunimos algunas de las cuestiones clave del acuerdo, que la mayoría de los sindicatos celebraron como un avance hacia la mejora de la adaptación y la productividad de la fuerza laboral de empleados públicos del estado.

¿Quién se ve afectado?

Todo el personal de la Administración General de la Nacional (AGE) trabaja una semana de 35 horas y celebra la firma de un sindicato de aproximadamente 246.000 personas. Si bien se suele mencionar el impacto en los funcionarios, la medida afecta también al personal estatutario y laboral de la Administración del Estado.

Explican en CCOO que el alcance de la medida fue precisamente uno de los escollos en el proceso de negociación, ya que inicialmente se propuso que la medida excluyera a algunos colectivos cuya implementación sería más difícil, como los centros penitenciarios que trabajan en turnos y el personal en turnos especiales (dedicación especial, rotación, turno partido), así como el personal de centros educativos y sanitarios de Ceuta y Melilla.

Finalmente, el acuerdo incluye a “toda la Dirección” del país, celebrando a CCOO, UGT y CSIF, para quienes esta fue la clave para firmar el acuerdo con el Gobierno.

¿Cuál es el día del año?

Aunque el debate público sobre la jornada laboral suele discutirse semanalmente, la realidad es que la jornada laboral tiene un enfoque anual.

El acuerdo incluye así el compromiso de implantar “una jornada media efectiva de 35 horas semanales, equivalente a 1.533 horas al año”.

¿Qué pasa con esos días de “devoción especial”?

Un acuerdo para promediar 35 horas semanales por año requerirá ajustes en la jornada laboral de los empleados bajo un “régimen especial de dedicación”. El acuerdo prevé que se pasará de las actuales 40 horas de jornada efectiva semanal a 37 horas y media “sin perjuicio de la ampliación de jornada que, excepcionalmente y con sujeción a la normativa aplicable, pueda ser necesaria por motivos de servicio”.

El texto establece: “Asimismo, los horarios y horarios especiales existentes en determinadas regiones o centros de trabajo se adaptarán previa consulta a las respectivas regiones para garantizar su compatibilidad con la jornada general de 35 horas semanales y la adecuada prestación de los servicios públicos y de atención a los ciudadanos”.

¿Cuándo se aprobará la medida?

El compromiso del Gobierno con los sindicatos es aprobar formalmente una resolución para reducir la jornada laboral en un plazo de 15 días. Así lo confirmó el ministro Óscar López en el foro económico de elDiario.es y dio un marco temporal concreto: “las dos primeras semanas de abril”.

“La nueva normativa determinará la duración y distribución de la jornada ordinaria de trabajo y las adaptaciones organizativas necesarias para garantizar el normal funcionamiento de los servicios públicos”, señala el acuerdo.

¿Y cuándo aplicarlo?

Luego de la aprobación formal, los ministerios, organismos y entidades de la Dirección del Estado deberán negociar la medida y adaptarla al cronograma de trabajo de sus servicios públicos específicos.

La mayoría de los sindicatos insisten en que en algunos casos la medida puede efectivamente entrar en vigor inmediatamente, mientras que en otros modelos serán necesarias más negociaciones porque su implementación es más compleja. Este es el caso del trabajo por turnos, por ejemplo en centros penitenciarios, etc.

El acuerdo incluye condiciones para la implementación de la medida, que “garantizará siempre la adecuada prestación de los servicios públicos y la atención a los ciudadanos”. Fuentes sindicales reconocen, por tanto, que en algunos casos reducir la jornada laboral puede requerir reforzar la plantilla o reestructurar los equipos, procesos que pueden llevar algún tiempo pero que también son necesarios para garantizar los servicios prestados.

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