Archivos – Patrulla de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) en Borjemluk, sur del Líbano (Archivos) – STR/dpa – Archivos
Madrid, 24 (Euronews)
La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) confirmó el viernes que un “Casco Azul” indonesio resultó gravemente herido en un ataque con proyectiles contra la base de Adchit Qusayr, en el sur del Líbano, a finales de marzo. Otro miembro de las fuerzas de paz murió en el ataque.
La FPNUL dijo en un comunicado que se produjo una “explosión de proyectil” en la base la noche del 29 de marzo y que el fallecido, Rico Pramudia, resultó “gravemente herido”. “La FPNUL expresa su más sentido pésame a la familia y amigos de Pramudia, así como al ejército, al gobierno y al pueblo de Indonesia por esta trágica e irreparable pérdida”, dijo.
Dijo: “Hacemos un llamado a todos los actores para que cumplan con sus obligaciones según el derecho internacional y garanticen siempre la seguridad del personal y los bienes de las Naciones Unidas”. También insistió en que “los ataques deliberados contra las fuerzas de paz constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario y de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad, y pueden constituir un crimen de guerra”.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, lamenta “profundamente” la muerte del miembro de la FPNUL, el cuarto ciudadano indonesio fallecido, y expresó su “más sentido pésame” a sus familiares, amigos y colegas, así como a las autoridades indonesias. Su portavoz, Stefan Dujarric, añadió en una declaración a los medios: “Le desea al pacificador herido una pronta y completa recuperación”.
Guterres recordó que desde que Israel inició el bombardeo a gran escala de las posiciones de la milicia chiita libanesa de Hezbolá el 2 de marzo, seis “Cascos Azules” han muerto y varios otros han resultado “gravemente” heridos. El grupo lanzó previamente una serie de ataques en represalia por la muerte del ex líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, en una ofensiva estadounidense-israelí contra el país asiático el 28 de febrero.
El líder portugués llamó a ambas partes a “cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional y garantizar la seguridad del personal de las Naciones Unidas”. En este sentido, recordó que los ataques contra la FPNUL fueron “graves violaciones del derecho internacional humanitario y de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad” y advirtió que podrían ser considerados “crímenes de guerra”, pidiendo investigaciones “inmediatas” de todos los ataques y que los responsables rindan cuentas.