La reconstrucción de las composiciones musicales de Manuel del Pópulo Vicente García (1775-1832) fue lenta y sostenida, a diferencia de otros escritores que recuperaron escenas líricas de manera espasmódica pero casi sin consecuencias. … Una constante en las primeras décadas de este siglo. Proyecto de libro publicado por el Teatro Zarzuela con motivo de la óperaamor gitano”, aporta datos reveladores al respecto. El músico sevillano es un cantante, docente, empresario y compositor de éxito, y sobre todo, presta atención a todo aquello que pueda ayudarle a incrementar su fama.
Los detalles son importantes porque radica en la orientación utilitarista y de gratificación instantánea de su trabajo, lo que no es ajeno al reconocimiento que le otorga el mercado musical actual. Todavía es posible encontrar una verdadera personalidad creativa detrás de esto. García tiene un talento increíble, como todo aquel que es fiel a la moda, Se basa en la habilidad y la intuición.
Estas y muchas otras ideas aparecen en un texto interesantísimo firmado por los investigadores Francisco Mirella En la misma publicación afirmó que “amor gitano“Esta es una obra difícil de clasificar porque reúne intereses muy diferentes, desde lo personal hasta lo artístico y creativo. La pieza fue compuesta en 1829, durante el viaje transatlántico de García de México a Francia, y es considerada su obra maestra. Es una comedia de enredos basada en Lagitanilla. miguel de cervantes Pertenece a la “novela modelo”: Rosita, una niña educada por un gitano, vive jugando y cantando, hasta que un noble se enamora de ella. Como prueba de su amor, acepta continuar su vida nómada. Tras conocer su verdadera condición, la novela termina con un matrimonio de iguales.
La trama sencilla, basada en antiguas fuentes de suplantación de identidad, se hace eco del estilo musical, muy diverso, mezclando a Rossini, reminiscencias mozartianas y otros escritores como Cimarosa, a quien dio brillo a las seguidias, boleros y fandangos a la española que tanto atraían en el extranjero en aquel momento.
Han pasado dos años desde este incidente. Estudio de Ópera de MálagaBajo la dirección del barítono Carlos Álvarez se restablece “El gitano por amor”. Los datos confirman el carácter escénico de las producciones dirigidas por el director Emilio Sagui. Comienza con una introducción a los personajes vestidos para el espectáculo. Para entonces el color rojo ha dominado la escena, restringido al fondo, un gran mural floral en el primer acto que se convierte en una abstracción sintética en el segundo acto con paredes lisas, espacios contorneados, desaparición de referencias y una perspectiva de silla-galería, un paso global del folclore a una exposición de crudos conflictos personales.
código de cohesión ritual escénico Muy característico del universo Sagi.: Desde la exuberancia del primer acto, que podría evocar una obra como “El Cantor”, penetrando conmovedoramente en el corazón de la opereta, hasta la síntesis de “El Juramento” de Gaztambide, revolucionaria para su época, con la que purgó el género de su pátina rancia e incómoda. Podría haber muchos más ejemplos de ello, porque la carrera de Emilio Sagi se ha caracterizado por un especial sentido de reinvención y trabajo en equipo, con el escenógrafo Daniel Bianco, el vestuarista Jesús Ruiz, la coreógrafa Nuria Castejón, el diseñador de iluminación Eduardo Bravo… Es lógico que en este momento de su dilatada carrera también haya mostrado un sentido más inclusivo. “Love Gypsies” lo confirma.
simplicidad aparente
Su aparente simplicidad, explica Sage, pretende resaltar el trabajo, los personajes y las escenas de los artistas. Esta decisión implica otras responsabilidades. Acerca del comando Carlos Aragón Caer en el espectáculo del exceso de uniformidad. Su interpretación de la partitura de García es demasiado superficial y pierde continuidad, dejando el marco musical sin resolver, mientras desperdicia momentos preciosos, como el maravilloso trío del segundo acto, en un asunto trivial.
En cuanto al reparto destaca el primero de los dos repartidos por Zarzuela, Javier PovedanoBaldaquín, el criado, cuya voz supera holgadamente las exigencias de un personaje casi siempre presente y obligado a moverse en registros muy diferentes. Su destreza vocal y preparación escénica quedaron demostradas en su imitación en trío de Hernando y Rosita en el primer acto.
Por el contrario, las voces de otros actores eran inestables, a veces con resultados cautelosos, como el tenor Juan Antonio Sanabria en su papel del personaje principal Hernando, el hijo rebelde del Marqués. Abundaron las dificultades, incluida la resistencia y la capacidad técnica que requería el papel de Rosina. Esto se puede ver en el encantamiento final del segundo acto, que es particularmente interesante ya que García muestra una personalidad musical más verdadera. En el programa del miércoles, estaba allí. Sabina Purtoras Recibió un aplauso universal, mientras que María José Moreno no recibió precisamente aplausos en la cavatina del segundo acto, pero se abordaron sus habilidades. ‘El gitano por amor’ prepara el Teatro Zarzuela para la subasta de nuevas obras antes de que acabe la temporada Cristóbal Loy Sobre la ópera “El gato montés” de Manuel Penera.