La esperanza de vida al nacer en España supera por primera vez los 84 años. Los medicamentos, la tecnología, el ejercicio, las relaciones familiares y por supuesto la dieta son algunos de los factores que contribuyen a una vida mejor y más larga. a pesar de … Dado que no existe una fórmula mágica, algunos patrones dietéticos son mejores para prolongar la vida que otros.
Por ejemplo, la literatura científica vincula dietas basadas en plantas, verduras, frutas, legumbres, frutos secos y cereales integrales, además de un consumo moderado de pescado y un consumo muy bajo de carnes procesadas y ultraprocesadas, con mayores tasas de longevidad.
Patrones como la dieta mediterránea o la “zona azul” se asocian con una menor mortalidad, menos enfermedades cardiovasculares y una vida más larga, un signo de un envejecimiento biológico más lento.
Por qué la dieta mediterránea actual ya no es tan saludable como pensábamos, dice Aitor Sánchez
Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de dieta mediterránea? ¿Tiene un lugar en el siglo XXI? En este contexto, Aitor Sánchez opina sobre por qué esta dieta ya no es tan saludable como pensábamos, o al menos no tan saludable como lo era hace unas décadas.
El comunicador científico, nutricionista y nutricionista y autor del popular blog “Mi Dieta Cojea” lo explica en el podcast “Nutrición de Fit Generation”, en el que desmiente mitos alimentarios que circulan en las redes sociales.
Los expertos creen que la dieta mediterránea actual en España es muy diferente a la dieta tradicional de hace 50 o 60 años y tiene múltiples fallos que la convierten en una dieta inadecuada.
“Es frugal, protagonizada por frutas y verduras de temporada, cereales integrales, legumbres, añadiendo sólo una pequeña cantidad de carne o lácteos, todo ello unido por aceite de oliva virgen extra. Al final, hay que tener en cuenta la dieta de nuestros abuelos, abuelas y gente corriente”, afirma el experto, ahondando en los principales fallos de la dieta actual, como el excesivo exceso de proteínas animales o el predominio de los hidratos de carbono refinados.
Comemos demasiada carne en España
El divulgador critica que comemos “de 50 a 55 kilogramos de carne por persona al año; esto se ha multiplicado por tres o cuatro en las últimas décadas”, lo que indica también el consumo de leche o yogur, que según las estadísticas, cada uno de nosotros consume unos 90 litros al año.
Lo mismo ocurre con el pescado, los huevos y el queso. «¿Y las legumbres, la proteína vegetal estrella? Sólo 3,5 kg al año, sin incluir frutos secos ni cereales como fuentes secundarias. La proporción es impactante: más de 100 kilogramos de animales frente a muy pocas verduras”, concluye el experto.
Principales alimentos de la dieta mediterránea tradicional
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Frutas y verduras de temporada: Bases diarias ricas (al menos 5 raciones) como tomates, alcachofas, naranjas o espinacas, ricas en vitaminas, fibra y antioxidantes.
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Legumbres: Vegetales protagonistas (lentejas, garbanzos, habas), principal fuente de proteínas, su consumo es muy superior al de la carne.
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Cereales integrales: el pan integral, el arroz integral o la pasta sin refinar aportan carbohidratos complejos y energía sostenida.
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Frutos secos: una ración diaria de almendras, nueces o avellanas para obtener grasas y nutrientes saludables.
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Aceite de oliva virgen extra: grasa primordial para cocinar y condimentar, eje unificador de esta dieta frugal.
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Pescado y aves de corral (moderado): preferencia por pescado azul como sardinas o atún y, ocasionalmente, pollo/conejo.
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Lácteos y huevos limitados: Una pequeña cantidad de yogur, queso fresco o huevos.
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Esta tendencia se puede observar en platos cotidianos como la pasta con tomate frito, el filete con patatas o el arroz a la cubana. “Sí, son alimentos reales, pero reemplazan lo esencial: verduras frescas, legumbres, frutas de postre y frutos secos”. Por eso los divulgadores nos critican por dejar espacio a los refrescos, el alcohol y los alimentos ultraprocesados.
“Sólo podemos sobrevivir con aceite de oliva, que está en el centro de la dieta común de griegos, italianos, marroquíes y españoles”, afirmó Sánchez, quien invitó a “comer más verduras y pescado y menos queso, carne y huevos”.