El Gobierno cubano anunció el jueves que había aprobado el indulto de 2.010 presos, una decisión que calificó de “gesto de solidaridad humanitaria y soberana” y que se produce en el contexto de las celebraciones de la Semana Santa.
«Este gesto humanitario y soberano comienza … “Analizamos cuidadosamente las características conductuales de los sancionados, el buen comportamiento que mantuvieron en prisión, las partes importantes de las sanciones que fueron levantadas y sus condiciones de salud”, dijo el gobierno de la isla en un comunicado difundido a través de medios estatales.
Dijo que entre los más de 2.000 presos liberados esta vez, “hay jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años, personas que terminaron el último semestre y la excarcelación anticipada el próximo año, así como extranjeros y ciudadanos cubanos residentes en el exterior”.
Señaló además que en la lista de indultados se incluyen “comisiones de agresión sexual, pederastia violenta, asesinato, homicidio, drogas, hurto y sacrificio de ganado, violencia o robo con armas o de víctimas menores, corrupción de menores, delitos contra las autoridades, reincidentes y reincidentes así como algunas personas previamente indultadas que han cometido nuevos delitos”.
Asimismo, destacó que este es “el quinto indulto implementado por el gobierno cubano desde 2011, del que se han beneficiado más de 11.000 personas”.
“Esta es la segunda liberación este año de personas privadas de su libertad en el contexto de las celebraciones religiosas de Semana Santa, lo que constituye una práctica común en nuestro sistema de justicia penal y en la trayectoria del humanitarismo revolucionario”, agregó.
El 12 de marzo, la administración de La Habana informó de la liberación de 51 presos, explicando que habían cumplido “la mayoría de sus condenas y mantenido una buena conducta en prisión” y se encontraban en prisión. “El espíritu de buena voluntad y la estrecha y fluida relación entre el Estado cubano y el Vaticano”.
Desde entonces, 24 presos han sido liberados por motivos políticos como parte del proceso, informó la ONG Prisoner Defenders (PD).
La mayor parte del contenido publicado hasta ahora. Participaron en las protestas antigubernamentales del 11-J y fueron condenados a entre 6 y 18 años de prisión. Delitos como alteración del orden público, desacato al tribunal, agresión y sedición.
El primer anuncio de este proceso coincidió con el anuncio del gobierno cubano de iniciar un diálogo con representantes del gobierno estadounidense, aunque La Habana nunca ha vinculado ambos temas.