La guerra en Oriente Medio está poniendo a prueba a los analistas, a los bancos de inversión y a todos los expertos financieros que pronostican el precio de las materias primas; principalmente petróleo. Se superó el aumento de costos en marzo … 50%. El desafío al crudo Brent por encima de los 100 dólares se ha convertido en un romance que se pretende prolongar en el tiempo. Ese es el problema, pero no es el único. La retórica de Donald Trump se ha convertido en un alegato constante por la incapacidad de predecir lo que sucederá, con consecuencias de largo alcance.
El equipo de economistas de ING tuvo que rehacer su informe mensual en marzo, una medida inusual para la unidad de análisis, que dijo que los informes energéticos se vieron obligados a incorporar actualizaciones continuas debido a las interrupciones en el flujo de petróleo crudo. Pero esa no es la única razón. Hace unos días, en apenas unas horas, Trump lanzó mensajes contradictorios sobre el futuro de la guerra con Irán. Hay una nueva agitación en el mercado.
Este escenario lleva a predecir precios a largo plazo por encima de los 100 dólares si el conflicto no termina en los próximos días; o si Donald Trump no envía una señal concreta a mediados de este mes, lo cual está lejos de ser ambiguo.
El nuevo bloqueo del Estrecho de Ormuz sólo retrasará el regreso a la normalidad, y los analistas subrayan que incluso si se reabre la zona de tránsito marítimo, se necesitará más tiempo para aumentar nuevamente la producción. Según la Agencia Internacional de Energía, el impacto diario de los flujos de petróleo crudo ha costado hasta ahora 8 millones de barriles por día.
A los expertos en energía les preocupa que el mercado no esté teniendo en cuenta la gravedad del conflicto si continúa hasta abril. Los futuros del Brent no parecen estar asumiendo estos riesgos, como tampoco lo hacen muchas de las bolsas del mundo.
Además, está surgiendo la paradoja del “precio del papel”. Esto se refiere al coste de la cobertura mediática, así como a diferentes índices relacionados con el petróleo crudo. Sin embargo, los expertos advierten que en la entrega física de camiones cisterna, especialmente en Asia, se paga más. Como resultado, ha surgido una situación confusa sobre el verdadero valor del llamado oro negro.
efecto triunfo
Un gran defensor de este “efecto papel” es el presidente Donald Trump. La razón de este efecto es que las palabras del presidente provocaron que los precios cayeran varias veces. Esto conduce al control de costos, pero la realidad es diferente.
El problema es que estas palabras también afectan al precio del gas natural, una de las tecnologías clave en el mix eléctrico. Por lo tanto, la mera pronunciación de las palabras de Trump puede tener un efecto castigador en la economía.