Rusia enviará un segundo petrolero a Cuba para abordar la escasez de combustible en la isla. La semana pasada, a pesar del embargo estadounidense, llegó al puerto de Matanzas el primer cargamento de petróleo ruso.
Antes de la llegada del petrolero ruso, Cuba llevaba tres meses sin recibir petróleo. Para derrocar al régimen comunista allí, el presidente estadounidense Trump amenazó a los países con aranceles punitivos si suministraban petróleo al país. Anteriormente, el comercio de petróleo con este país colapsó debido al secuestro del presidente venezolano Maduro.
El petrolero ruso entregó 730.000 barriles de petróleo, equivalente al consumo de la isla en unos nueve o diez días. El Ministro de Energía ruso, Tsivilyov, dijo que Moscú “no abandonaría a los cubanos” y por lo tanto enviaría un segundo petrolero.
El presidente Trump dijo anteriormente que no tuvo problemas con una entrega inicial. “Cuba se acabó”, respondió resignado a esta afirmación. “Tienen un régimen terriblemente malo y corrupto y no importa si consiguen o no un barco petrolero”.
Debido a la escasez de energía, en la isla hay cortes de energía desde hace meses. Amplias zonas de la isla permanecen periódicamente sin electricidad. El turismo también se ve afectado por los cuellos de botella, ya que apenas queda queroseno para los vuelos de regreso de los aviones.