Este sábado, el Ayuntamiento de Pareja (Guadalajara) Luisa Cuervo Sánchez En su año centenario, la jornada refleja un siglo de vida muy ligada a la historia de la ciudad y a generaciones de parejas.
nació en … En Madrid, 1926, Luisa fue acogida siendo una bebé por Higinia y Félix, quienes respetaron su nombre y apellido de origen y se convirtió en un referente familiar que marcó toda su carrera. Luisa creció, trabajó y desarrolló una arraigada identidad en el pequeño pueblo de Arcaria, donde se involucró en el trabajo de campo desde muy temprana edad y desarrolló un carácter cercano y decidido.
En Pareja conoció a José, conocido como “el curilla”, y se casaron el 12 de octubre de 1947. Hay una anécdota familiar que perdura hasta nuestros días: el azúcar del chocolate de boda se convirtió en sal tras una compra fallida en el mercado negro de Madrid, una historia que siempre se recuerda con humor. Juntos crearon una familia con tres hijos: José Luis, Loli y Pedro José, que hoy incluye seis nietos y cinco bisnietos, todos unidos por un profundo sentimiento de pertenencia a Pareja.
«La historia de Pareja es la historia de Luisa»
Durante el acto, celebrado en la Plaza de la Constitución, junto a olmo nuevoEl alcalde Javier del Río, heredero de la histórica Olma de Pareja, destaca que “la vida de Luisa es también la historia de Pareja, una generación que nutrió al pueblo con su trabajo diario y supo preservar nuestros valores como comunidad”. La concejala de Bienestar Social, María Tierraseca, “hoy reconocemos no sólo su historia centenaria, sino todo lo que representa: el arraigo, la familia y su vinculación con Pareja, que puede transmitirse a sus descendientes”, destacó.
El Ayuntamiento, representado por el alcalde y los concejales Ricardo Fernández, Antonio Alcalá y María Tiraceca, entregó a Luisa una placa conmemorativa y un ramo de flores en reconocimiento a su vida y trayectoria.
El 16 de marzo, en el que habría cumplido 100 años, toda la familia se reunió en Pareja para acompañarla en este homenaje público, en el que se destacó una vida marcada por el trabajo, la intimidad y una profunda conexión con el pueblo donde creció.