Andrés Roca Rey No todo en la vida pasa en la plaza. Algunos momentos se representaron alejados de Albero, en silencio, sin público, sin aplausos. Estos momentos no tienen nada que ver con ganar, sino con compromiso, y … Comprendió.
Al inicio de la temporada taurina, los matadores peruanos decidieron tomarse un descanso y buscar en otra parte. Una experiencia más íntima y personal. Un camino no se mide en tareas, sino en kilómetros.
Estas son las once horas de Rocca Ray como peregrino en El Rocío. Un recorrido de 60 kilómetros, un esfuerzo más allá de la fuerza física, con un significado más allá de cualquier señal.
Un camino marcado por la fe
La propia Roca Rey quiso compartir la experiencia tras realizarla. Lo hizo a través de sus redes sociales, publicando un mensaje que resumía el significado de todo el recorrido: “Hacia la Virgen del Rocío”. Era un compromiso que había que cumplir, 60 kilómetros y 11 horas fueron significativos y nunca lo olvidaré. Esté agradecido y en paz.
Este no fue un movimiento improvisado sino un compromiso pendiente. El matador decidió cumplir su compromiso personal en uno de los enclaves más emblemáticos de la tradición andaluza.
El matador, acompañado de dos amigos matadores, camina por el camino que lleva al pueblo almonteño, teniendo cada paso un peso diferente. No se trata sólo de avanzar, se trata de cerrar un ciclo.
De Roma a Rossio: una semana simbólica
Unos días después, este gesto se produjo en otro momento significativo en la vida del matador. En febrero, Roca Ray, acompañada de su madre, fue recibida por el Papa León XIV en el Vaticano.
Durante ese encuentro, el diestro le obsequió un manto para caminar bordado con la imagen del Señor de los Milagros, uno de los símbolos más icónicos del Perú. Este detalle une su identidad, creencias y raíces.
El propio matador definió el momento como “una cuestión de honor y orgullo”, destacando el valor emocional del evento más allá de las instituciones. Dos ambientes diferentes –Roma y El Rocío– están unidos por un mismo hilo conductor: la espiritualidad.
volver al ring
Mientras tanto, la temporada no para. Roca Rey sigue siendo una de las figuras clave del coso y uno de los protagonistas del cartel de 2026.
Su agenda comienza el domingo de Pascua de abril en Lorca y Sevilla y finaliza en San Isidro, donde estará representada la feria de este año. La fotografía en blanco y negro de Valero Rioja simboliza su lugar en el deporte taurino actual.
Los anuncios duraron dos tardes, incluida la Corrida de la Prensa del 28 de mayo, un matador que sigue siendo figura indiscutible dentro y fuera del coso de toros.
más allá del toro
Pero este camino muestra algo: el perfil de Rocare no se construye sólo en el campo de juego. También en esos espacios sin focos los gestos no se interpretan sino que se sienten.
Porque, a veces, los compromisos no se anuncian. Ellos caminan. En este caso son once horas.