Un nuevo frente entre la Comunidad de Madrid y el gobierno de Pedro Sánchez. En este caso, había dudas sobre los permisos ambientales de 53 grandes centrales fotovoltaicas aprobadas que cubren una superficie de casi 14.500 hectáreas. ministro de medio ambiente, … Carlos Novillo, ministro de Agricultura e Interior, ha escrito a Sara Aagesen, ministra de Transición Ecológica y Retos Demográficos, solicitando una auditoría independiente de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) otorgada a estos proyectos.
En la carta, el consultor expresa “la creciente preocupación de la administración regional por las graves sospechas de prácticas corruptas en la concesión de estas declaraciones de impacto de las que hemos tenido conocimiento recientemente”. Novillo señaló que el propósito es verificar que estos EIA, que están bajo la responsabilidad de la Dirección Estatal, hayan sido tramitados con el rigor técnico requerido.
Un total de 53 proyectos fueron aprobados en la región, cubriendo una superficie de 10.490 hectáreas. El consultor subrayó el compromiso de la Comunidad de Madrid con la transición energética, pero advirtió de que “debe proceder con como criterio una planificación territorial equilibrada, rigurosa y adecuada”. En este contexto, insistió en que el despliegue de energías renovables debe coordinarse con sectores estratégicos como la protección del medio ambiente y la agricultura.
El consejero del Gobierno de Ayuso advirtió del posible impacto en suelos de alto valor productivo, especialmente olivar y viñedo, “cuya protección es clave desde el punto de vista económico, ambiental y cultural”. Asimismo, advirtió que, con base en información reciente, algunas DIA que han sido otorgadas pueden tener deficiencias en su procesamiento, lo que podría comprometer la protección ambiental y la seguridad jurídica de las inversiones.
La carta enviada al Ministro también indica que la secuencia lógica de procedimientos cambiará al abordar estos proyectos, ya que la DIA se emite antes que el plan estratégico territorial. Para el consultor, “es necesario corregir este patrón para evitar una ocupación desordenada del suelo”.
En este sentido, el Comité Ejecutivo de Madrid pide la realización urgente de un análisis acumulativo de carácter territorial para evaluar el impacto conjunto de las instalaciones fotovoltaicas a gran escala sobre la biodiversidad, los paisajes, los suelos y las infraestructuras.
Entre las medidas propuestas, el Gobierno autonómico pide reforzar el papel de la comunidad autónoma para que cuente con informes autonómicos vinculantes sobre proyectos cuya evaluación ambiental cumpla con los requisitos estatales, especialmente en términos de protección de suelos agrícolas y compatibilidad urbanística.
La Comunidad Autónoma de Madrid, a través del Ministerio de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, ha puesto en marcha un plan de protección del paisaje que delimita los espacios donde se pueden instalar plantas fotovoltaicas. Lo limita al 4% de la superficie de la comunidad autónoma para proteger la agricultura y el medio ambiente natural de los municipios. Una prioridad para el Ayuntamiento de Madrid es aprovechar la infraestructura existente de estas instalaciones, como tejados y zonas con baja productividad agrícola y medioambiental. Esto lleva nuestra base instalada de 370 unidades en 2018 a más de 100.000 unidades en 2025.