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El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dictado una sentencia que obliga al Parlament a colocar “de forma inmediata y permanente” la bandera española en el mástil del edificio, en lugar de izarla junto a la bandera catalana durante los plenos como hace actualmente. Según el fallo, la Sala V de la Cámara de lo Contencioso Administrativo admitió parcialmente la solicitud de medidas cautelares interpuesta por Impulso Ciudadano, entidad que se opuso a la inmersión y fue muy activa en el proceso y presentó un recurso contencioso administrativo. La Cámara ahora debe decidir si apelará la reconsideración.

Los magistrados conocieron que el Congreso vulneró los artículos 3 y 6 de la Ley 39/1981, conocida como Ley de la Bandera, al no ondear permanentemente la bandera española en las instituciones del Estado. De hecho, las banderas de Senyera y España no siempre ondean en las fachadas de los edificios, sólo en los Días de Plenos. Al mismo tiempo, rechazó otra de las peticiones del grupo de que el emblema sea permanentemente visible en el edificio, ya que cuelga junto a Senyera durante las sesiones plenarias y está ubicado en la sala de conferencias.

La Asamblea acordó con el Ayuntamiento de Barcelona y el 10 de septiembre, víspera de la Diada, una parte considerable de la Senyera se colocó en el Parque del Castillo. Impulso Ciudadano realizó una petición previa infructuosa al consejo de administración de la agencia y en un recurso posterior propuso colocar una bandera española junto a un cartel de medidas similares o retirar el mástil exterior y colocar ambas banderas en el tejado del edificio.

Los magistrados contaron cómo Impulso Ciudadana tomó fotografías del exterior del palacio, afirmando que los días 15, 16, 17 y 21 de octubre no hubo banderas, pero durante todo el día 22 insistieron en que la ley debe respetarse todos los días sin afectar el futuro de la nueva bandera en el parque. Impulso Ciudadano celebró el fallo en un comunicado y dijo que continuarán los esfuerzos para que sea respetado, afirmando “la legitimidad, la neutralidad institucional y los derechos de todos los ciudadanos, también en el ámbito simbólico”.

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