Las repentinas dudas de La Moncloa sobre la absorción de EM&E, empresa de ingeniería y fabricación de soluciones de defensa que es el principal accionista de Indra y uno de sus propietarios, Ángel Escribano, es presidente del grupo semicotizado desde hace un año, no ha cambiado la actitud de La Moncloa. … No sólo socavaron la hoja de ruta de la empresa hacia su fortaleza industrial, sino que también desestabilizaron su órgano de gobierno.
La relación entre el notario y el Gobierno, que representan a los dos mayores accionistas de Indra, vive su momento más tenso. El apoyo que la SEPI brindó hace un año al entonces presidente de EM&E y consultor de empresas tecnológicas Ángel Escribano para suceder a Murtra como presidente de Indra y la operación de absorción que impulsó para Escribano se ha ido diluyendo a un ritmo inusual. El ejecutivo ha ordenado a la SEPI detener la operación de fusión por riesgo de conflicto de intereses y aboga por la sustitución de Escribano como salida a un laberinto que amenaza con socavar la construcción de los grandes campeones de la defensa española.
Varias fuentes cercanas a Indra y al Gobierno coinciden en que el giro radical de Moncloa se debe más a preocupaciones medioambientales que a preocupaciones empresariales. Una de las fuentes insistió en que la absorción tenía una lógica económica y fue bendecida por el mercado, que reaccionó negativamente ante la posibilidad de que finalmente no se ejecutara, pero que hubo una serie de factores que llevaron a la absorción. El gobierno lo considera indeseable..
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“Hay un conflicto de intereses”
Sobre todo, reconocieron, estaba el riesgo de que la acción terminara en los tribunales. Alberto Nadal (PP) ha anunciado que el Partido Popular seguirá cada movimiento de Indra ante un “claro conflicto de intereses” y la magnitud de la adjudicación directa por parte del Gobierno de contratos de defensa millonarios a Indra y EM&E en el área de negocio de defensa. El portal jurídico Hay Derecho publicó hace unas semanas un documento en el que instaba a los directivos de Indra a garantizar que la operación se realiza con todas las precauciones y en las condiciones más favorables para Indra, por si pudiera convertirse en objeto de investigaciones.
Las sospechas en torno a la operación pasaron factura al Departamento del Tesoro y a la dirección de la SEPI. Fuentes cercanas al Gobierno reconocen que la sensibilidad al riesgo de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha aumentado considerablemente tras la imputación de Vicente Fernández Guerrero, expresidente del holding y persona de su confianza, en una causa que investiga la conducta de Leire Díez, que afectó a la consideración de actuaciones por parte de la SEPI.
La “trayectoria récord” de la gestión de Indra tampoco ayuda. Ya obligada a iniciar una investigación en 2022 por un terremoto en el consejo de administración de la compañía, que culminó con el despido repentino de cuatro consejeros independientes, la CNMV tuvo que volver a intervenir hace unas semanas para exigir la publicación del acuerdo de control aprobado para vigilar los conflictos de intereses en la compra de EM&E por parte de Indra, que reveló que el informe del comité ad hoc creado al efecto no es vinculante y que la decisión final recaerá en el Consejo de Gobierno. La mayor supervisión por parte de los reguladores es otro factor perjudicial para las operaciones.